Blogia
A mí no me mires:

Corazón

Canzone per te

Canzone per te Yo sí quiero un amor arrebatado,
con tus besos circulares sin final.
Yo sí quiero que encuentres lo soñado
y vuelvas a mi lado con ganas de soñar

Yo si quiero un cariño aventurero
y escribirme y fingirme para tí.
Yo sí quiero engañar siendo sincero
y así hacerte feliz.

Yo sí quiero frenar tu desaliento,
yo si quiero torcer tu rectitud.
Yo si quiero mentirte mientras siento,
quererte mientras miento, amarte a contraluz.

Yo sí quiero seguir esta locura
Y crearme mil veces para ti.
Pues no quiero pasar por la amargura
de que huyas sin mí.

Y esconderme contigo si te escondes
y escaparme contigo si te vas
Porque mi amor es tu cuando y es tu donde,
es tu siempre, es tu nunca y es tu más.


Yo sí quiero besar para mañana
y sentir tus caricias más que ayer.
Yo sí quiero llegar a tu ventana,
semana tras semana, con ganas de volver

Yo sí quiero tus besos inventados,
aunque nunca se acerquen a mi piel.
Pues prefiero un cariño imaginado
a quedarme sin él.

No me dejes sin sueño y sin engaño.
No me digas que ya llegó el final.
Yo si quiero un amor que me haga daño,
más loco y más extraño que un año sin amar.

Yo si quiero saber por qué viniste
a pedirme lo que nunca compartí.
Porque temo, paloma de ojos tristes,
que ahora vueles sin mí.

Y esconderme contigo si te escondes
y escaparme contigo si te vas
Porque tu amor es mi cuando y es mi donde,
es mi siempre, es mi nunca y es mi más.

Ya no hace falta silbar.

Ya no hace falta silbar. He amado en estos días
como nunca lo había hecho en mi vida.
Me encuentro a mil años luz de lo obvio,
lejos de los paisajes conocidos,
fuera del frenesí de la ciudad.
He querido estar a solas
con el decidido propósito de sentirme a tu lado.
Y estoy feliz sin nadie y sin nada más
que lo que pienso de ti,
lo que sueño de ti,
lo que imagino de ti,
tus palabras y tu silencio,
y el constante presentimiento de que tú,
sin verme, me estás mirando
y de que yo,
sin oirte, te escucho.
En esta soledad sonora estoy tan cerca de ti
que noto los temblores y los gemidos de tu alma.
Y ese cosquilleo que te hace reir de repente,
mientras paseas por la calle,
es mi sonrisa, que es contagiosa,
y esto que me obliga a cerrar los ojos
y sumergirme dentro de mí
es uno de tus besos,
besos que lanzas al aire
con el deseo de que se cuelen
por la entrada secreta de mi corazón.
Y todos llegan, porque todos,
sin que nadie les haya guiado,
conocen el camino.

Coleccióname

Coleccióname Como la seguridad es cosa de policías y sucedáneos
o de agentes con carteras llenas de pólizas
y por mucho que ellos prometan,
la cosa no va de su palo,
y la verdad es que nadie está seguro de nada,
ni siquiera de quién es
y cual su auténtico destino en esta vida,
pues mire usted por donde he decidido que
mientras mi jefe colecciona millones,
el de aquí al lado colecciona coches,
la vecinita de enfrente colecciona polvos,
el del 5º-2ª colecciona fracasos,
ese que acaba de entrar en el Clínico con sobredosis,
colecciona intentos de suicidios,
y tú coleccionas besos,
(y respuestas inteligentes a cretinos desafinados)
pues aquí me tienes coleccionando
lo único que sé coleccionar:
Interrogaciones.

La culpa es mía,
por huir de lo obvio y apostar por el riesgo,
por odiar las putas certezas
y enamorarme de las maravillosas dudas.
Y de ti, claro.

True Love

Se querían tanto,
que nunca se miraron
para imaginarse mejor.

Se deseaban tanto,
que nunca se besaron
para quemarse más en ese amor.

Se conocieron tanto
que nunca conversaron
para no estar limitados por la voz.



Eran dos signos que se unieron
y su unión se escribía y se leía
con la sintaxis de la pasión.

Y para amarse a todas horas
por el móvil enviaban
los mensajes del corazón.

Porque el amor es el mensaje,
o tal vez, el mensaje es el amor.

To love or not to love.
That is the Question.

To love or not to love.<BR> That is the Question. Cuando esos y esas, tan amantes de la precisión y tan rebosantes de pánico a que se le malinterpreten y se le considere vehementes en exceso, se atreven a pronunciar, después de hacer acopio de fuerzas, la frase crucial: “Te quiero”, inmediatamente añaden como odiosa coletilla, el puñetero “como”. Van por la vida diciendo te quiero como amiga, te quiero como hermana, te quiero como amante, te quiero como ligue de unos días y bla bla bla.
Eso es no tener ni idea de lo que significa querer.
No hay más que un te quiero.
Es el mismo para todo y para todos.
Si después de decirle a alguien "te quiero" añadimos la palabra "como",
en el fondo estamos arrepintiendonos de haber querido.
O se quiere...o no se quiere.
Así de sencillo... y así de arriesgado.
Yo quiero mucho. ¡Qué le vamos hacer!

(Y a ti, más. Es un secreto a voces, pero bueno, es un secreto. El nuestro)

¡Qué gran invento!

Mucho “¡Qué viene Erika, que viene Erika!”
y a mí se me había olvidado,
despiste característico,
llenar la nevera de algo.
Si salíamos a cenar fuera, se estropeaba el plan.
No hay tiempo, ni es hora de comprar nada.
Miro el frigo, la despensa, hago un barrido total.
Encuentro:

1.Arroz
2.Bolsa de salchichas pequeñitas, como para coctel.
3.Bote de champiñones
4.Paquete de albondiguillas para sopa.
5.Tres lonchas de jamon de york.


Con todo esto,
y gracias a mi creatividad culinaria,
inventé el famoso..



Arroz con salchichitas, champiñones, albondiguillas
y jamón de york

uno de los platos que más ha elogiado Ferrán Adriá,
que Arzak y Subijana intentan imitar sin conseguirlo,
y que ha pasado a la historia de la gastronomía,
tomad nota, chicos y chicas, como...

EL ARROZ MÁS AFRODISICACO
QUE HA DADO LA HISTORIA DE LA COCINA.


A las pruebas me remito.
Escribo esto
mientras caliento un poquito de este arroz
que sobró de anoche.
Erika está dormida, agotada.
Y yo me preparo para el segundo asalto.
Besos.

"No hay nada más profundo que la piel".

<em>&quot;No hay nada más profundo que la piel&quot;.</em> La frase no es mía.
Ya me gustaría haberla escrito, ya.
La foto, tampoco.
Ya me gustaría haberla tomado, ya.
Pero frase y foto
pertenecen a una religión
que sí que es mía.
A tope.

Tiene razón el doctor.

Tiene razón el doctor. Yo no os veo.
No veo a mis tres David,
ni al intrépido Toni,
ni a la maravillosa Eli,
ni a la indescriptible Alina,
ni al sublime Art,
pero no he necesitado verlos
para tenerlos muy bien apalancados
en el sofá más cómodo de mi corazón.
Toni se ha lanzado a mi colección de duviduvis
y está seleccionando los que quiere ver,
los David andan enzarzados sobre la música que gasto,
demasiada antigua para mi edad,
Eli acaba de abrir el frigorífico buscando algo de beber,
Alina está hojeando mis libros,
y Art está detrás intentando captar
una idea de conjunto de lo que ve
y adecuándola a la idea que tiene de mí.
No necesito ver a esta peña
para que empiece a ser algo importante en mi vida.
Como lo bueno, si funciona, hay que dejarlo como está,
hago caso del verso de Juan Ramón:
No la toqueis que así es la rosa,
y no cambio ni una coma de estas prometedoras relaciones.
Prefiero tenerlos cerca en la distancia,
que distantes en la proximidad.
Queridos míos os doy
un beso, un abrazo, un achuchón.
Virtual, pero no por ello menos sincero y apasionado.

Venciendo a la ola de frío.

Venciendo a la ola de frío. Ella me mira.
Yo la miro.
Y la temperatura sube y sube...
Tanto, que tenemos que desnudarnos.
¡Ufff, qué calor!

Arrebato

Arrebato Me dejo llevar por tí,
febril e inevitablemente.
Has entrado en mi vida
por la secreta puerta de la fascinación,
y aquí me tienes,
barriendo los rincones,
para dejarla un poco más presentable,
para que te quedes en ella
todo el tiempo del mundo,
todo el tiempo que quieras,
tendida en el sofá de mi alma,
controlando el depósito de felicidad
y llenándolo cada vez que haga falta
con tu presencia.

Ella.

Ella. Creía que sabía besar,
hasta que ella,
con el fuego de sus labios,
iluminó el entresijo más recóndito de mi alma.
Me suponía una experta en caricias,
hasta que ella,
con su dedo recorriendo mi columna vertebral,
erizó la célula más inerte de mi sistema nervioso.
Creía que me había enamorado muchas veces,
hasta que ella,
con sólo una sonrisa,
me enseñó en toda su belleza el rostro más auténtico del amor.
Solo puedo añadir
que estoy intentando aprobar estas asignaturas.

Balance de un fracaso.

Balance de un fracaso. Recorro con fatiga, palmo a palmo, el páramo al que me ha conducido mi falta de destreza en hacerte mía,
esta especie de inoperancia de corazón maltrecho y necia lujuria que sostiene el motor de mi deseo. He dejado que otro cuerpo y otros labios te recorriesen mientras asistía en primera fila al espectáculo de mi insensatez.

Cuando yo sé bien que tú has nacido para recogerte a la sombra de mis sueños, cuando yo sé bien que me he esculpido lentamente con el cincel de la esperanza, sola y exclusivamente para poder medir el alcance de tus caricias. Cuando los dos sabemos que nada, ni nadie, podrá subsistir sin contemplar, cómo el amor esta vez ha tenido que arriar su bandera de entusiasmo, por culpa de la sórdida materia, de la ciega, esclava, mísera y solitaria realidad.

Y toda la mañana es eso, y todo el día y la noche y la ausencia y el insomnio es eso, una forma de comprobar la ineluctable evidencia de una vida que se nos está escapando de las manos sin haber saboreado, hasta la ultima gota, la miel y la hiel del verdadero amor.

Adiós, Sandra.

Adiós, Sandra. Yo quería ser lúcida.
Ella quería ser lucida.
Yo decía siempre lo que pensaba.
Ella pensaba siempre lo que decía.
Yo buscaba querer.
Ella quería buscar.
Yo me ilusionaba por soñar.
Ella soñaba por ilusionarse.
Yo deseaba lo que tenía.
Ella tenía lo que deseaba.
Yo me quedaba esperando.
Ella esperaba quedarse
Yo luchaba por seguir
Ella seguía por luchar.
Al final, llegó el final.
Yo no dije que sí
Y ella sí dijo que no.

ven

ven Llega el sol de la mañana para decirme que has vuelto a volar hacia tus cielos en donde me está vedado entrar.

La luz del mediodía hiere mis ojos y no quiero cerrarlos porque entonces apareces y te siento más lejana que nunca.

Es en el crepúsculo cuando llegas hasta mí y me acaricio pensando que son tus manos la que recorren mi vientre.

Sueño con escaparme a un mundo donde no exista otro deber que la alegría ni otro compromiso que un apasionado e inacabable beso.

ven

ven Llega el sol de la mañana para decirme que has vuelto a volar hacia tus cielos en donde me está vedado entrar.

La luz del mediodía hiere mis ojos y no quiero cerrarlos porque entonces apareces y te siento más lejana que nunca.

Es en el crepúsculo cuando llegas hasta mí y me acaricio pensando que son tus manos la que recorren mi vientre.

Sueño con escaparme a un mundo donde no exista otro deber que la alegría ni otro compromiso que un apasionado e inacabable beso.

fantasias

fantasias ¿Y qué puedo decir del tiempo que se va
sin haber acariciado siquiera tu piel?
¿Y qué de una mirada que recorre
medio mundo sin conseguir divisarte?
Me tomas por una soñadora
porque solo te veo en mis sueños
Pero yo sé que existes, porque mi amor te crea.
Y tu sonrisa es mucho más real
que el necio mundo que me rodea.
Eras mi utopía.
No te acarician mis manos.
Te acaricia mi corazón.


9.30 P.M..
¿A QUIEN ESCRIBO ESTA CARTA?
A SANDRA, NO, POR SUPUESTO.
NO SE NADA DE ELLA. YA HA DEJADO DE DOLERME SU SILENCIO
AHORA ME LIMITO A ODIARLA CON TODA LA MELANCOLÍA DEL MUNDO.
(¡DIOS, ME IRÍA AHORA MISMO CON LA PRIMERA PERSONA QUE ME REGALARA UNA SONRISA SIN PEDIR NADA A CAMBIO!)

miradas

miradas El placer de ser observada.
Cierro los ojos para que tus ojos me vean mejor.
Mañana de luces, atardecer de penumbras, noche con la nostalgia a cuestas.
Mirame, Sandra, antes de que me disuelva.

8.00 A.M.
MAS TRABAJO QUE NUNCA PERO CON MUCHO MAYOR ES EL DESEO DE ACABARLO.
SE ACERCA EL FINDE Y VOLVERE A TENERLA A MI LADO.

abandono

abandono Abandono mis dedos
como niños perdidos
en la curva más dulce de tu espalda
tras el flexible imán de la cintura
y en leves pulsaciones
desvelan la ternura de una música
que los acuna hasta el amanecer

10.30 P.M:
ME SIENTO ACOSADA POR UN TRABAJO URGENTE E INUTIL.
EN VEZ DE ATENDERLO, SOLO ME ACUERDO DE TI.
¿CUANDO REGRESARAS DE ESE VIAJE INTERMINABLE?