Canzone per te
Yo sí quiero un amor arrebatado,con tus besos circulares sin final.
Yo sí quiero que encuentres lo soñado
y vuelvas a mi lado con ganas de soñar
Yo si quiero un cariño aventurero
y escribirme y fingirme para tí.
Yo sí quiero engañar siendo sincero
y así hacerte feliz.
Yo sí quiero frenar tu desaliento,
yo si quiero torcer tu rectitud.
Yo si quiero mentirte mientras siento,
quererte mientras miento, amarte a contraluz.
Yo sí quiero seguir esta locura
Y crearme mil veces para ti.
Pues no quiero pasar por la amargura
de que huyas sin mí.
Y esconderme contigo si te escondes
y escaparme contigo si te vas
Porque mi amor es tu cuando y es tu donde,
es tu siempre, es tu nunca y es tu más.
Yo sí quiero besar para mañana
y sentir tus caricias más que ayer.
Yo sí quiero llegar a tu ventana,
semana tras semana, con ganas de volver
Yo sí quiero tus besos inventados,
aunque nunca se acerquen a mi piel.
Pues prefiero un cariño imaginado
a quedarme sin él.
No me dejes sin sueño y sin engaño.
No me digas que ya llegó el final.
Yo si quiero un amor que me haga daño,
más loco y más extraño que un año sin amar.
Yo si quiero saber por qué viniste
a pedirme lo que nunca compartí.
Porque temo, paloma de ojos tristes,
que ahora vueles sin mí.
Y esconderme contigo si te escondes
y escaparme contigo si te vas
Porque tu amor es mi cuando y es mi donde,
es mi siempre, es mi nunca y es mi más.
He amado en estos días
Como la seguridad es cosa de policías y sucedáneos 

Cuando esos y esas, tan amantes de la precisión y tan rebosantes de pánico a que se le malinterpreten y se le considere vehementes en exceso, se atreven a pronunciar, después de hacer acopio de fuerzas, la frase crucial: Te quiero, inmediatamente añaden como odiosa coletilla, el puñetero como. Van por la vida diciendo te quiero como amiga, te quiero como hermana, te quiero como amante, te quiero como ligue de unos días y bla bla bla.
La frase no es mía.
Yo no os veo.
Ella me mira.
Me dejo llevar por tí,
Creía que sabía besar,
Recorro con fatiga, palmo a palmo, el páramo al que me ha conducido mi falta de destreza en hacerte mía,
Yo quería ser lúcida.
Llega el sol de la mañana para decirme que has vuelto a volar hacia tus cielos en donde me está vedado entrar.
¿Y qué puedo decir del tiempo que se va
El placer de ser observada.
Abandono mis dedos