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A mí no me mires:

Coleccióname

Coleccióname

Como la seguridad es cosa de policías y sucedáneos
o de agentes con carteras llenas de pólizas
y por mucho que ellos prometan,
la cosa no va de su palo,
y la verdad es que nadie está seguro de nada,
ni siquiera de quién es
y cual su auténtico destino en esta vida,
pues mire usted por donde he decidido que
mientras mi jefe colecciona millones,
el de aquí al lado colecciona coches,
la vecinita de enfrente colecciona polvos,
el del 5º-2ª colecciona fracasos,
ese que acaba de entrar en el Clínico con sobredosis,
colecciona intentos de suicidios,
y tú coleccionas besos,
(y respuestas inteligentes a cretinos desafinados)
pues aquí me tienes coleccionando
lo único que sé coleccionar:
Interrogaciones.

La culpa es mía,
por huir de lo obvio y apostar por el riesgo,
por odiar las putas certezas
y enamorarme de las maravillosas dudas.
Y de ti, claro.

True Love

Se querían tanto,
que nunca se miraron
para imaginarse mejor.

Se deseaban tanto,
que nunca se besaron
para quemarse más en ese amor.

Se conocieron tanto
que nunca conversaron
para no estar limitados por la voz.



Eran dos signos que se unieron
y su unión se escribía y se leía
con la sintaxis de la pasión.

Y para amarse a todas horas
por el móvil enviaban
los mensajes del corazón.

Porque el amor es el mensaje,
o tal vez, el mensaje es el amor.

To love or not to love.
That is the Question.

To love or not to love.<BR> That is the Question.

Cuando esos y esas, tan amantes de la precisión y tan rebosantes de pánico a que se le malinterpreten y se le considere vehementes en exceso, se atreven a pronunciar, después de hacer acopio de fuerzas, la frase crucial: “Te quiero”, inmediatamente añaden como odiosa coletilla, el puñetero “como”. Van por la vida diciendo te quiero como amiga, te quiero como hermana, te quiero como amante, te quiero como ligue de unos días y bla bla bla.
Eso es no tener ni idea de lo que significa querer.
No hay más que un te quiero.
Es el mismo para todo y para todos.
Si después de decirle a alguien "te quiero" añadimos la palabra "como",
en el fondo estamos arrepintiendonos de haber querido.
O se quiere...o no se quiere.
Así de sencillo... y así de arriesgado.
Yo quiero mucho. ¡Qué le vamos hacer!

(Y a ti, más. Es un secreto a voces, pero bueno, es un secreto. El nuestro)

Pues esto de los signos tiene su cosa.

Por ejemplo, vayamos al más famoso:
Indudablemente se trata de un signo que no puede estar solo, su carácter es plural y su destino, ser casamentero, porque empareja, aparea, y se encuentra en su elemento cuando hay dos o mas entidades, incluso contrarias o divergentes, a las que unir. Es el signo bisagra. Haría un buen papel en un gobierno tripartito. (Pero me estoy metiendo en politica y me lo tiene prohibido el endocrino) No le arriendo la ganancia por el trabajo que le ha caído encima, pero envidio a los que están a su lado. Asi que no te quejes, Toni, y da gracias al cielo por la suerte que has tenido.
Hay signos claramente obvios. El de admiración, por ejemplo. Se trata del más antiguo de todos. Nació con el ser humano y lo llegó a usar antes de saber articular palabras. Miraba el sol y lo soltaba, contemplaba el misterio de la tierra y lo soltaba, también lo hacía cuando le atenazaba el miedo a la tormenta, o el terror a la fiera salvaje, o la rabia por haber dejado escapar esa caza que parecía tan fácil. Es un signo tan primitivo, y tan ancestral, que se puede definir como el más animal y el menos racional de todos.
Luego están los signos menores, algunos muy curiosos:
Por ejemplo, los contables, muy utilizados por los que no tienen otro objetivo que los datos y los balances y sienten veneración por las siglas, BBVA, BSCH, FMI, OCDE...
O las comillas, un signo que no tiene voz propia, siempre habla por boca de otro. Ideal para eruditos, escritores que zurcen sus columnas a base de citas, o periodistas becarias que andan como putas por rastrojos en busca de declaraciones de personajes importantes.
O los paréntesis, que se enrollan como persianas, y van de disgresión en disgresión. Sus primos hermanos, los corchetes, son paréntesis diseñados por Mariscal, solo les falta una gamba encima y su variante más aguda, los ángulos < > pertenecen al patrimonio millonario de Bill Gates y estos no hablan en cristiano, hablan en HTML.
Hay signos recuperados para la causa. La almohadilla, por ejemplo, era una vaga y estaba todo el santo día dormida. Es lo menos que podía hacer, llamándose así. Pero apareció Movistar y el ataque de sus clones, la despertaron, la colocaron en el móvil y los buzones de voz nos dicen cuantas veces tenemos que pulsarla al día.
Otra reconvertida es nuestra querídisima arroba, que de significar un peso o una medida de capacidad, bastante usual en el lenguaje agrícola y cosechero, se ha convertido en parte de nuestra identificación cibernética, y está de moda en la nueva grafía de los políticamente correctos que escriben chic@s, alumn@s, pij@s, diputad@s, y chorradas así.
Y también está el signo más enigmático, extraño, estólido y solitario de todos. Apareció en los teclados del ordenador sin que viniese a cuento, y daría un millón de blogios a quien me diga para qué coño sirve. Puede ser muy bien que ahí esté el quid de la cuestión. Tal vez sea la paradoja hecha signo. Un signo sin significado.
El punto es otra cosa. Es separador a fuerza de ser separatista. Por eso a muchos así, le llaman puntos filipinos. Ibarretxe y compañía, verbigracia. (Otra vez metiéndome en política, hoy tengo el síndrome tertuliano) El punto más excluyente de todos es el punto y aparte. El más conciliador, algo bastante difícil para un punto, es el punto y seguido. En cualquier caso, el punto tiene un punto de dogmático. Odio a esos que se lo saben todo y terminan su frases diciendo: Y punto.
La coma es una romántica, es bastante similar al signo &. Parece como si separase, pero lo hace con la boca chica, en el fondo está loca por unir frases. Además, la coma, como otra Madre Calcuta, se ha empeñado en salvar al punto de su aislamiento y tanto lo intenta que, de la unión de los dos, nace el punto y coma, un gilipollas que no sirve para nada, no es ni punto ni coma, ni carne ni pescado, ni chicha ni limoná.
Cuando el punto sufre un ataque de lógica, se pone encima de otro y así surgen los dos puntos, claramente germánicos, ordenancistas y puntillosos. (Nota para Toni. Hay una peli del dios Wilder que es toda una alegoría de los dos puntos. Uno, dos, tres. Además podemos darnos el gustazo de ver al duro de James Cagney haciendo comedia. Para relamerse la vista)
Me gusta mucho más el punto cuando se relaja, olvida su racionalismo metódico y se va de juerga con otros de su clase formando los puntos suspensivos que son plurales, escépticos, agnósticos, pelín ácratas y excelentemente ambiguos. En el hipotético caso de que yo pudiera ser dos, me gustaría ser puntos suspensivos. Tiene su morbo.
Pero soy una interrogación. Inte, para los amigos. Y lo soy porque dudo, y no creo en casi nada y lo cuestiono todo y no me gusta el mundo que veo y por eso prefiero fabricarme otro más divertido, donde existen mujeres guapas con ojos maravillosos que todo lo ven y que se llaman &, y te escriben y te quieren y te colman de abrazos virtuales hasta que te roban el corazón, y es aquí en este paraíso recobrado donde todas las preguntas que se me amontonan en mi cerebro, por fín consiguen volar en libertad, porque no necesitan respuesta y son felices así, no colgadas en el aire, sino liberadas del yugo racionalista. Me gusta este signo. Siempre lo fui, y he tardado bastante tiempo en reconocerlo. Gracias a ti, que me has abierto los ojos.


Un beso.
(Pero de esos besos-besos-besos que te gustan tanto)
Ese sí que es el mejor de los signos.
El que me gustaría descifrar con tu cabeza en mi hombro.

Tienes razón, &:
Hay que volver

Y como tienes razón, he vuelto.
Era un coñazo estar fuera de la circulación.
Me sentía estatua ecuestre de Franco.
Como soy poco original,
voy a imitar tu seudónimo.

Así que, gente, a partir de ahora,
podéis llamarme de esta forma:

E-Bay epidérmico
¿Quién da más?

Hace unos días,
alguien que firmaba con el extraño seudónimo de
“La verdad, la diga Agamenón o la diga su porquero”,
me amenazó con simas insondables
donde caeré sin remedio por culpa de ser tan
epidérmica.
Joder, pues sí, lo soy.
Unas son altas como mi novia,
otras somos bajitas como yo,
unas son mujeres maltratadas como Maragall,
otras estamos acosadas por la jefa como yo,
unas son profundas y otras somos epidérmicas.
En vista de que estoy condenada a caer en la susodicha sima,
y antes de que me pegue el consiguiente batacazo
y mi epidermis quede hecha un asquito,
he pensado en subastarla.
No es necesario que paguéis con dinero contante y sonante,
yo solamente acepto dinero virtual
que es mucho más valioso.
Como sabéis, lo que lo sabeis todo,
la moneda de curso legal en este universo es el
BLOGIO.
(Un maravilloso blogio vale lo mismo que 500 mostrencos euros)
Para que podais apropiaros del trocito de piel
-auténticamente mía, que conste-
teneis que fijar una cantidad en blogios,
y además acertar
a que parte de mi organismo pertenece.
Unos son más obvios y otros más recónditos.
No os corteis, chicos,
y sobre todo vosotras, chicas mías
Si se agota el material, saco más del almacén.
Y esto va para tí, Agamenón,(o su porquero)
¿No querías epidermis?
¡Pues toma ocho trozos!


TROZO 1.
Pertenece a...la parte baja del cuello.
Adjudicado a...&:

TROZO 2.
Pertenece a...el vientre
Adjudicado a...Loulou

TROZO 3.
Pertenece a...la pantorrilla
Adjudicado a...La verdad, la diga Agamenón...etc

TROZO 4.
Pertenece a... la axila
Adjudicado a... Tony

TROZO 5.
Pertenece a...el escote
Adjudicado a...Art Alegoría

TROZO 6.
Pertenece a...el muslo trasero
Adjudicado a...Erika, mi amor.

TROZO 7.
Pertenece a...la pelvis
Adjudicado a...Night Phanter:

TROZO 8.
Pertenece a...el dorso de la mano
Adjudicado a...Edmond Wells

Hay mucho cariño suelto por la red

Hay mucho cariño suelto por la red

Art, que es un genio,
y no es alegoría,
tiene un espíritu cultivado que asombra
incluso a los que ejercen de cultivadores de espíritus,
pero no por ello deja de tener
los pies sólidamente asentados en el suelo.
Esto lo digo por intuicion femenina,
y no por razonamiento especulativo,
porque suelo escuchar con mas atención
lo que me sugieren mis entrañas
que lo que me dicta mi cerebro.
A lo que iba.
Art me ha regalado esta reproducción de Kandinsky,
uno de mis pintores preferidos.
Y junto con ella me ha llegado
-del éter, del ciberespacio, de no sé dónde coño-
una oleada de su forma tan especial de entender el cariño.
Kandinsky afirmaba que los artistas son esclavos
de alguien que les va diciendo cómo deben pintar.

A mi me gusta trasladar esta frase a la vida corriente
de los que ni por asomo llegamos a la categoría de artistas,
y sentirme guiada por los hilos de quienes,
en el éter, en el ciberespacio, en no sé donde coño,
de vez en cuando, me dicen sin palabras
que me quieren.
Esto es lo que hace posible
que cosas tan sencillas
como recibir un email,
me llenen de emoción
y se me salten las lágrimas.
Con amigos como Art,
Lorena no puede estar sola.

¡La que me espera!

¡La que me espera!

Acabo de dejar a Erika en Sabadell.
He vuelto a casa, y mientras tomo un vodka helado me dispongo a recordar los maravillosos momentos de este fabuloso fin de semana que he pasado con ella.
Pero mi pensamiento se va irremediablemente hacia el texto del folleto sobre un barniz anticarcoma que tenía que haber redactado el viernes y que tengo que acabar sin falta mañana.
Odio los Lunes.
Y también, los Domingos por la Noche,
porque aunque pongas mucho vodka en medio,
no acaban de disimular su maldita cara de
Víspera de Lunes.

¡Qué gran invento!

Mucho “¡Qué viene Erika, que viene Erika!”
y a mí se me había olvidado,
despiste característico,
llenar la nevera de algo.
Si salíamos a cenar fuera, se estropeaba el plan.
No hay tiempo, ni es hora de comprar nada.
Miro el frigo, la despensa, hago un barrido total.
Encuentro:

1.Arroz
2.Bolsa de salchichas pequeñitas, como para coctel.
3.Bote de champiñones
4.Paquete de albondiguillas para sopa.
5.Tres lonchas de jamon de york.


Con todo esto,
y gracias a mi creatividad culinaria,
inventé el famoso..



Arroz con salchichitas, champiñones, albondiguillas
y jamón de york

uno de los platos que más ha elogiado Ferrán Adriá,
que Arzak y Subijana intentan imitar sin conseguirlo,
y que ha pasado a la historia de la gastronomía,
tomad nota, chicos y chicas, como...

EL ARROZ MÁS AFRODISICACO
QUE HA DADO LA HISTORIA DE LA COCINA.


A las pruebas me remito.
Escribo esto
mientras caliento un poquito de este arroz
que sobró de anoche.
Erika está dormida, agotada.
Y yo me preparo para el segundo asalto.
Besos.

Experimento fisonómico.

<center>Experimento fisonómico. </center>

Todos tenemos dos caras,
o exactamente dos mitades de cara,
totalmente diferentes.


Felizmente no somos armónicos.
Toda armonía es monotonía.


Mi mitad derecha es un poco resabidilla y correveidile,
intelectualoide y cultureta.
Uniendo las dos mitades derechas
sale una Lorena decidida
a ser escuchada por una profesora.


Mi mitad izquierda es la parte pepona y buena gente,
gordita y sensualota.
Uniendo las dos mitades izquierdas
sale una Lorena dispuesta
a ser achuchada por una camionera.



Juzgad vosotros.

"No hay nada más profundo que la piel".

<em>&quot;No hay nada más profundo que la piel&quot;.</em>

La frase no es mía.
Ya me gustaría haberla escrito, ya.
La foto, tampoco.
Ya me gustaría haberla tomado, ya.
Pero frase y foto
pertenecen a una religión
que sí que es mía.
A tope.

Tiene razón el doctor.

Tiene razón el doctor.

Yo no os veo.
No veo a mis tres David,
ni al intrépido Toni,
ni a la maravillosa Eli,
ni a la indescriptible Alina,
ni al sublime Art,
pero no he necesitado verlos
para tenerlos muy bien apalancados
en el sofá más cómodo de mi corazón.
Toni se ha lanzado a mi colección de duviduvis
y está seleccionando los que quiere ver,
los David andan enzarzados sobre la música que gasto,
demasiada antigua para mi edad,
Eli acaba de abrir el frigorífico buscando algo de beber,
Alina está hojeando mis libros,
y Art está detrás intentando captar
una idea de conjunto de lo que ve
y adecuándola a la idea que tiene de mí.
No necesito ver a esta peña
para que empiece a ser algo importante en mi vida.
Como lo bueno, si funciona, hay que dejarlo como está,
hago caso del verso de Juan Ramón:
No la toqueis que así es la rosa,
y no cambio ni una coma de estas prometedoras relaciones.
Prefiero tenerlos cerca en la distancia,
que distantes en la proximidad.
Queridos míos os doy
un beso, un abrazo, un achuchón.
Virtual, pero no por ello menos sincero y apasionado.

Album familiar:
2.Mi antepasada, la santa.

<center>Album familiar: </center><center>2.Mi antepasada, la santa.</center>

Se llamaba Faustina Geltrude.
(Qué nombrecitos le ponían a las niñas entonces)
Nació el 18 de agosto de 1713
y el médico le profetizó pocos días de vida,
pero llegó a los 74 años de edad.
(Gran ojo clínico tenía el médico ese)
A los 17 años,
la pobrecita mía,
se metió a monja y se hizo llamar María Crocifissa.
(Menudo gusto que tenía mi antepasada para los nombres)
Ahí donde la veis,
fue declarada venerable por el Vaticano
el 17 de noviembre de 1982
y junto con Pablo de la Cruz,
es cofundadora de la orden de los Pasionistas,
una orden religiosa
que tiene un montón de misioneros por todo el mundo.

No todos tienen el privilegio
de tener una santa en la familia.

El pecado sabe mejor.

Erika. ¿Quién si no?

<center>Erika. ¿Quién si no?

¿Qué decir de ella que no resulte apasionado?
¿Cómo puedo describir objetivamente a una mujer
cuyo recuerdo aún me estremece la piel?
Es completamente distinta a mí.
Más reflexiva,
más silenciosa,
más seria,
pero tiene un trasfondo de ternura inmensa,
que nunca ha salido a la superficie,
no sé por qué,
pues la frágil y exquisita sensibilidad
que oculta bajo siete llaves
es lo más hermoso de esta mujer
que es bella hasta decir basta.
No sé qué va a hacer conmigo,
ni me importa.
Que me lleve y me traiga,
que me entre y me saque,
que me bese
y me devore
y me acaricie
y me estruje.
Yo solo sé que cuando ella se ríe
se ilumina el mundo.
Y que he decidido convertirme
en su payasita de guardia.

Ese número de teléfono
es mi tesoro.

<center>Ese número de teléfono</center> <center> es mi tesoro.</center>

Estoy en Sitges, en el chalet de mi tía Barbara.
Hace un día especialmente bonito.
He tomado el sol en topless,
mientras mi tía hacía sus negocios por teléfono.
Luego ella se ha acercado a la terraza donde yo estaba, me ha dado un beso en los labios y me ha abierto una botella de borgoña, un vino tremendamente carnal. Sabe lo que me pasa y sabe que se lo voy a contar, pero no tiene prisa. No se extraña que haya llamado a su puerta hace una hora, y sin decir una palabra, la haya abrazado, acurrucándome en su hombro como una niña chica, como aquella sobrinilla de 11 años, hambrienta de cariño, que la eligió como su hada madrina, por encima de la trifulca de sus padres. Me conoce como si me hubiera parido, pero lo bueno de todo es que no me ha parido, y por ello, no hay más ligazón que el cariño, un amor que crece con el tiempo, y lo hace en la medida en que yo voy madurando y más me acerco a lo que ella entiende por vida, ese ejercicio constante de libertad absoluta que es donde está el verdadero placer.
El vino penetra en mi organismo, calma mis nervios, aplaca mi confusión, me relaja. Necesitaba tomar un poco de distancia, después de la noche de amor furioso que he vivido. Un poco de centro, un poco de rumbo, un norte, un sur, para un corazón ardiente que solo quiere sumergirse más aún en el maremagnum del deseo. Han sido quince horas de ascensión incesante hasta las alturas del placer. Quince horas de felicidad plena, de ternura mayúscula, de música susurrada al oído, de dulzura inmensa, de cariño loco, de cúmulo de pasiones, acurrucadas en la comisura de los labios.
Y necesitaba el sonido del mar, en esta familiar bahía de Sitges, deseaba estar asi, con mi tía llenándome la copa, y dándome después un masaje en la espalda, mientras yo estoy escribiendo esto, y no se le ocurre ni siquiera leer lo que estoy redactando, tan respetuosa siempre con mi libertad, y es en este preciso momento, cuando siento el amor de sus dedos recorriendo mi espalda, que me noto tan querida, tan mimada, tan acunada por la vida... y un borbotón de lágrimas llega a mis ojos y ya no puedo escribir más.


UNA HORA DESPUES.
No pensaba colgar este post.
Os lo juro.
A lo mejor se lo pasaba a algún amigo por correo.
Pero mi tía,
que lo ha leído
y me ha dado un achuchón de fábula,
para que yo no me diera cuenta
de que se le habían saltado las lágrimas,
me acaba de advertir muy seriamente
que si no lo cuelgo ahora mismo,
sin corregir ni una palabra,
me deshereda.
Y hasta ahí podía llegar la broma.

El Nano (mi mini) es más suyo que mío.

Parte meteorológico:
Se avecina una noche de besos.

<center>Parte meteorológico: </center><center>Se avecina una noche de besos.</center>


Metengoqueirmetengoqueirmetengoqueirmetengoqueir.
Pero antes de irme os digo que soy muy feliz,
Aunque esta noche suceda todo lo contrario a lo que espero,
no cambio este momento de felicidad por nada del mundo.
No sé quien dijo,
alguien tendría que haberlo dicho,
que el gozo de la víspera siempre es mas dulce
que el golzo de la plenitud.

(Si nadie ha dicho esta frase, entonces esta cita es mía)
Aunque hablando de citas
a mí me interesa más
la que tengo a las 9,30 de esta noche.
Y mañana, Dios dirá.
Mi tía Barbara
que es el amor más grande de mi vida
Me enseñó a cumplir a rajatabla
–cosa que hago-
la receta de los epicúreos.
Carpe diem.
Que yo traduzco así:
“Cómete el día”
Y en eso estoy.

Bueno, os dejo un besazo de unos labios superguapos
que evidentemente no son los míos.
Me suenan a los labios de Pe.

Fellini erótico.

Fellini erótico.

La exposición "Fellini eròtic i altres somnis" exhibe una parte del universo fantástico felliniano. Incluye cincuenta dibujos originales, nueve trajes, cinco de los cuales son de la película Roma y cuatro de Casanova; un objeto de este último filme; treinta fotografías realizadas por el fotógrafo Arturo Zavattini durante los descansos del rodaje de La dolce vita, y doce carteles de sus películas. La galería se presenta dentro de un amplio programa de actividades que organiza el Instituto Italiano de Cultura de Barcelona, hasta el 2 de abril, con motivo del homenaje a Federico Fellini que lleva como título Riscopire Fellini (redescubrir a Fellini).

Serveis Territorials de Cultura a Barcelona
Muntaner, 221 - Eixample
Del 10/02/2005 al 02/04/2005

Erika, de Sabadell.

<center> Erika, de Sabadell. </center>

Erika es guapa,
alta,
dulce,
simpática,
inteligente,
delicada,
resuelta,
cariñosa,
sensible,
cordial,
divertida,
espléndida,
deslumbrante,
encantadora
y lo más bonito del mundo…
¡Quien se atreva a decir lo contrario se las verá conmigo!

Os coloco la primera
-y la última-
foto que tendréis de ella.
Yo la ví primero.
Y me la pienso quedar.

Me pagan por esto.

<center>Me pagan por esto.</center>

Me gano la vida como copy
en un creativity show
al mando de un product manager
y de una account assistant
que dirige una creative leader.
Caca de la vaca.
Aún no sé exactamente cómo me ficharon.
Yo había trabajado ocasionalmente
como modelo publicitaria por la cara.
Bueno, más que por la cara,
por mis ojos,
que son lo mejor de mi anatomía.
Un día, mientras rodábamos un anuncio
de un rimmel para televisión,
en un descanso
me puse a decir chorradas sobre la marca,
que al parecer tenían mucha gracia
porque el creativo de la agencia
no hacía más que reirse.
No recuerdo lo que le dije.
Los cierto es que al cabo de unos días
me llamó la jefa de la agencia
y me ofreció un puesto de trabajo
como copy.

-Y eso que es?
-Escribir
-Bueno, yo escribo,
es decir, no hago faltas de ortografía
y mezclo las palabras con un pelín de acierto, pero nada más.
¿Hay que escribir mucho?
-Menos de lo que tu te crees.

Tenía razón.
Llevo más de un año en la agencia
–no digo su nombre para no hacer publicidad-
y hasta el momento
ni una idea mía ha llegado al proceso final
de convertirse en un anuncio.
Pero me aprecian mucho.
Hasta me han aumentado el sueldo,
porque según ellos,
nunca han visto
un caso tan curioso
de pensamiento colateral.
¿Y eso que es?
Resulta que lo que se me ocurre a mí
no se le ocurre a nadie.
Cuando todos van por el camino trillado,
yo me voy por los cerros de Ubeda.
Y eso se cotiza.
Eso dicen.
Bueno, no me puedo quejar.
Con el camelo de lo colateral
me pagan un sueldo más que decente,
tengo mi propio piso de alquiler
y me he comprado un mini.
Aunque yo sigo creyendo
que me han fichado por mis tetas.



Porque desde que se enteró mi jefa
que yo era lesbiana,
no hace más que mirarme el escote.

Mis dos grandes pasiones.

Mis dos grandes pasiones.

La mujer de mi vida: Mi tía Barbara.
El hombre de mi vida: El Nano. (Mi Mini Cooper)
Este fin de semana los amé hasta saciarme.