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A mí no me mires:

Cesar Borgia
y el caballo de Espartero.

Me recoge Julio en un Megane recién alquilado, un coche muy pret a porter, que nos llevará donde queramos, sin molestias ni apreturas.
Llegando a Zaragoza paramos a tomar café. Todavía no sé cual es el plan, si vamos a descender a los madriles o ascender a los bilbaos. Se lo digo a Julio y me castiga a pagar el desayuno por falta de imaginación.
Paramos en Logroño (no quiero rimas) y en una tienda de vinos regentada por dos hermanos, que te tratan como si te conociesen de toda la vida, Julio compra una bota y la llena de clarete de Cordovín, un pueblo riojano especialista en elaborar un rosado muy quedón. Coloca la bota en la nevera del coche y nos damos un paseo por la calle del Laurel, donde tomamos, como aperitivo, un impresionante pincho de tortilla con salsa de tomate picante. Vale la pena venir hasta aquí para probar esta delicia.
En la plaza del Espolón saco unas fotos de la estatua ecuestre del general Espartero. Tenía curiosidad por verle los atributos al caballo y comprobar si es verdad lo que se suele decir de ellos. Y la verdad es que sí, los tiene bien puestos, aunque yo me lo imaginaba más grandes.




Es en este momento cuando Julio comienza su clase de historia, pero en vez de las batallitas del Espartero, me cuenta cómo también los tenía bien puestos Cesar Borgia, el que fue hijo de un Papa, amante de su hermana, conquistador sexual, colosal guerrero y sutil gobernante, que al final, cuando murió su padre, tuvo que huir de Roma y se puso al servicio del Rey de Navarra, donde murió valerosamente en una batalla. Cesar Borgia, está enterrado al lado de la puerta principal de la catedral de Viana, un pueblo histórico navarro, situado a 5 kilómetros de Logroño. Mientras me cuenta todo esto, hemos llegado a la plaza de la iglesia.



-¿Hemos venido a ver el sepulcro del Borgia picha brava?
-No sólo a eso. Después de honrar a los muertos, vamos a saciar a los vivos.

Y entonces Julio me lleva de la manita a un restaurante llamado Borgia, de solo seis mesas, y un servicio personal y atentísimo, donde saboreamos una de las comidas más suculentas, imaginativas y apacibles que he tenido el placer de disfrutar en los últimos años.
¡Que cabrito! ¡Qué bien que me conoce!
Acabo la comida con un colocón guapo dispuesta a cantar: Asturias, patria querida.
Julio me acomloda en el coche y me responde: No cantes, duerme.
Me pego una siesta de las que hacen época. Y cuando abro el ojo, resulta que sí, estamos en Asturias.
Pero lo de Oviedo merece capítulo aparte.

Mi diosa nunca me falla.

Mi diosa nunca me falla.

Resignada estaba ya a tener unas vacaciones en casa de mi tía,
viviendo de su presupuesto y viajando por el ancho mundo gracias a mi imaginación,
cuando los dioses se apiadaron de mí,
supongo que por la intervención de mi diosa madrina,
Artemisa,
(Diana para los romanos)
hermana gemela de Apolo,
diosa virgen, (a fuer de lesbiana)
que cuida de mis encuentros y mis desencuentros,
y procura que en mi balance personal
los placeres superen a las penas.

Pues bien. Me llama Julio.
Es el tío que siempre quise tener,
y casi llegó a ser verdad, porque hace mucho tiempo tuvo un asuntillo con mi tía.
Años más tarde estuve a punto de convertirme en su cuñada,
porque en una etapa en que mi hermana Carlota se soltó el pelo,
estuvieron muy enrollados.
Y ahora, a su edad, a saber cuantos ya, todavía continúa haciendo estragos.
-Lorena, ¿qué haces?
-Me coges ante una duda metafísica, no sé si leer una novela mientras me tomo un tinto de verano, o tomarme un tinto de verano mientras leo una novela. ¿Y tú qué, también de vacaciones?
-Lo tenía todo preparado para salir con Rosa. Pero después de dos broncas, tres reconciliaciones, y cuatro escenas de celos, hemos decidido dejarlo por un tiempo muy, muy, muy largo. Y aquí me tienes, con todo preparado para salir, pero con una pereza enorme porque no quiero viajar solo.
-Julio, te haces mayor. Es la primera vez que te oigo decir eso. Antes salías solo, y enseguida estabas muy bien acompañado.
-No es cuestión de edad, es cuestión de pereza. Se me hace cada vez más cuesta arriba iniciar todo el rito de la conquista. ¿Y tú, no te ibas a ir de viaje con tu última novia?
-Eso pretendía, pero ha dejado en trabajo, le han contratado en otro sitio, y como es natural, se ha tenido que comer las vacaciones.
-Se me ocurre una idea. ¿Por qué te vienes conmigo?
-Para el carro. ¿Qué pretendes, Julio?
-Nada. No te tocaré ni un pelo, ni siquiera aunque tú me lo pidas.
-Si te lo pido, estaría borracha.
-Es que si vienes, lo estará más de una noche.


Como yo tengo una fuerza de voluntad envidiable,
cedí a la tentación sin más insistencia.
A estas alturas de la noche, acabo de hacer la maleta, y me voy a meter en la cama, porque mañana, con las primeras luces del día, me recoge mi querido Julio,
para una aventura, donde va a haber de todo, menos sexo.
Eso, seguro.
¿Seguro?
Seguro.
¡?
Bueno, vosotros mismos lo vereis, porque me llevo el portátil para contar aquí, lo que se pueda contar, de unas vacaciones que me han venido lloviditas del cielo.

Gracias, Artemisa.

Cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo.

Cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo.

Como la primera obligación
-y yo creo que la única-
de todo jefe es hacer la puñeta a los subordinados,
cuando llega el verano, los jefes
-acaso para imitar a sus colegas, los alcaldes, que van de jefes de las ciudades-
se dedican a hacer reformas en la oficina.
Si los alcaldes, en verano, ponen de patas arriba las calles,
entre otras cosas para fastidiar a los ciudadanos
que se han tenido que quedar bastante fastidiados ya
por no tener dinero para escaparse de vacaciones,
los jefes, en verano, ponen de patas arriba los despachos,
porque en estas fechas,
allí no hay más que becarios o empleados de quinta categoría.
Aprovechando que paso por Barcelona,
para regar las plantas y recoger la correspondencia,
llamo a mi amiga Yolanda, que trabaja de recepcionista
en una agencia de publicidad muy pijichurri y tal y tal.
Le pregunto: ¿Cómo estás?
Me responde: ¡Rescátame!
Voy para allá y nada más entrar, me caigo de espaldas.
La recepción, que ayer gozaba de un estilo algo neutro,
pero con un cierto buen gusto minimalista,
se ha convertido en una trastornada mezcolanza
de azules bastardos y rojos asesinos
sin otro fin que el de atentar gravemente
contra el último residuo de estética
que puede quedar en el ojo humano más zafio.
Tendría que ser delito decorar así.
Pues no.
Resulta que la decoradora es la famosa XXXX
(no digo su nombre para no hacer publicidad)
que se ha llevado al huerto al jefe,
porque como todos los jefes,
además de tener el gusto en semejante parte,
piensa de oído,
es decir si alguien le dice que una tía es buena,
la tía es buena,
y si además, la tía tiene buenas tetas,
entonces es buena y está buenísima.
Para más inri, han sacado fotos del atentado,
pero no para llevarlas como evidencias al juzgado de guardia,
sino con el narcisista objetivo de publicarlas
en alguna revista gilipuá de decoración intransitable.
(Eso no quiere decir nada, también Al Capone salía mucho en los periódicos)
En fin, el mal está hecho,
la matarife ha hecho su faena entre aplausos de la directiva,
el jefe añadirá más ceros a su labor de gestión,
(parece ser que gastar mucho en tonterías y poquísimo en sueldos,
es el primer mandamiento del buen gestor moderno)
y todo el que visite la agencia recibirá una buena bofetada.
De diseño, pero bofetada.
Claro que peor lo tiene mi amiga Yolanda.
Ella tiene que permanecer impasible y con la sonrisa puesta
¡ocho horas al día!
en el centro de ese infame pandemonium multicolor.

Mi hermana, la seria.

Mi hermana, la seria.

Le digo a mi hermana Carlota:
"Sonríe, que va una foto",
y la tía me saca esta cara.
No tiene motivos,
porque delante de ella tiene todo el Mediterráneo,
y detrás, tiene (por este orden)
-un pedazo de chalet que se acaba de comprar en la Costa Dorada,
-un mazda descapoteibol para ella solita,
-una cuenta corriente con tendencia a engordar,
-y un marido que se encarga de que no le falte de nada.
Con todo y con eso,
ella siempre anda por la vida con la preocupación a cuestas.
Como muy bien dice la tía Bárbara,
"Cada uno es cada uno y tiene sus cadaunadas"
Estamos las del vaso medio lleno que cantamos lo del Serrat,
"Hoy puede ser un gran día..."
Y luego está mi hermana, la del vaso medio vacío, que apostilla:
"Sí, hasta que venga un cabroncete y nos lo joda".

Bien pensado, igual tiene ella razón,
y yo soy la que se columpia.

Album familiar.
1: Mi hermana Carlota.

<center>Album familiar.</center><center> 1: Mi hermana Carlota.</center>

Carlota es mi hermana mayor.
Carla lo hace todo bien,
es perfecta y perfeccionista.
Y desde hace dos años tiene su vida muy encarrilada.
Nada más terminar Económicas,
se metió en el mundillo bursátil,
pegó unos cuantos pelotazos,
la fichó una multinacional,
se la llevó a Nueva York,
conoció a un broker canadiense,
se enamoró de él,
se casaron,
y ahora han montado juntos
una empresa financiera en Montreal
y se están haciendo de oro.
Lo de hacerme una sobrina,
que es una de las tres cosas que más deseo en la vida,
lo han dejado para un siglo de estos.

La foto se la hice la pasada primavera,
que vino a España a ver a la familia.


¿Qué puedo decir de Carla?
Que la quiero,
que la admiro,
que me abruma por su cordura,
que me domina por su sensatez
que me echa broncas por mi vida tan desordenada,
Que es sexualmente correctísima.
Ni un desliz,
ni una alegría al cuerpo,
ni un descontrol.
Todo a su tiempo y lugar,
con la persona indicada y en el sitio correcto.
O lo que es lo mismo.
Es exactamente todo lo contrario que yo.
Pero me casaría con ella, si no fuera mi hermana.

No hay nada mejor
que no tener nada mejor que hacer.

<center>No hay nada mejor <br>que no tener nada mejor que hacer.

En estas vacaciones.....
¡Viva mi ombligo!

Nueve canciones,
un revolcón imprevisto
y una rotunda decepción

Nueve canciones, <br>un revolcón imprevisto<br> y una rotunda decepción

En compañía de un amigo mío de toda la vida y en su fabuloso Home Cinema, veo 9 song, la extraordinaria película de Michael Winterbottom que refleja un erotismo intenso, explícito y espontáneo.
Me encanta la protagonista, Margo Stilley. Un cuerpo joven, de líneas adolescentes y un tanto andróginas. Me apasiona su forma de besar, arrastrando sus labios por la piel de su amante.
Tanto me seduce el cuerpo de la Stilley, que noto que me sube la libido y no lo puedo disimular. Entonces, mi viejo amigo me rodea con sus brazos y nos dejamos llevar por la sensualidad que desprende la película.
No tardamos en tendernos en el sofá y mientras él continúa con sus caricias, cada vez más intensas, compruebo, no sin asombro, que lo estoy devorando como una loba.
Al día siguiente, reflexionando sobre esta recaída, veo que no me preocupa que me haya hecho hetero en una noche loca. Nadie es perfecta, y yo, menos.
Lo que me inquieta es la transformación de mi amigo a quien, en mi ingenuidad, consideraba que estaba interesado por mis cualidades humanas más elevadas.
Cuando me encontraba con él, procuraba desplegar la conversación más brillante, la ironía más divertida, la sonrisa más simpática, hasta que la realidad, una vez más, vuelve a darme un baño de decepción y descubro que lo que más le gusta a mi viejo amigo de mí, es precisamente,
la rotundidad de mi culo.

¡Hombres..!

Lo siento:
Me ha salido sin querer.

Lo siento: <br>Me ha salido sin querer.

He recibido el siguiente e-mail
que me ha dejado cabizbunda y meditabaja:

Querida Lorena. No sé si te llamas así de verdad, si todo tu aspecto exterior es una excusa, no para ocultar lo que eres, sino todo lo contrario, para mostrarlo mejor. Solo tengo claro que eres mujer y eres lesbiana, eso y todo lo que de tí dejas traslucir en este blog que es muchísimo, y absolutamente fascinante. Tengo suerte de haberte conocido porque soy hombre, bohemio, romántico, y estoy enamorado de tí. Si fuera mujer harías todo lo posible por conocerme en persona y si encajara en tus esquemas físicos, resolverías esta relación con una o con varias noches de amor. Pero soy hombre y sé que eso no se producirá, y tengo suerte de serlo porque así no me gastarás, no me acabarás, no me utilizarás, y tu seguirás siendo la mujer de mis sueños, una dulcinea para un quijote, una ginebra para un lancelot, un amor plátónico para alguien que cree seriamente que el amor que no es platónico no es amor, es una forma de consumo. Consumimos cuerpos, de la misma forma que consumimos móviles. Cuando llega un modelo más bonito, si podemos, lo cambiamos. Mientras que ese gran amor literario y caballeresco, ese amor que unió a Abelardo y Eloisa, el amor imposible de Romeo y Julieta, el amor que inspiró a los juglares y a los poetas del Renacimiento, es el único que vale la pena, porque no se contagia de la perversidad de la piel, no se infecta con el virus de la pasión corporal. Te reitero mi fidelidad y mi cariño, y no pido nada más. Porque el amor no pide, da. Y yo te lo doy, sin pedirte nada a cambio. Solo quiero que sepas que desde que he llegado yo y te he declarado mi verdad, tú, sin quererlo ni pensarlo, también has cambiado. Gracias a mí, ya eres una amante bilingüe.


Ea!
Pensaba enviar el mensaje a la papelera, pero al final, me ha dado un puntito de rebeldía y he decidido hacerlo público.
Lo único que mantengo en secreto es su e-mail, pero si esta especie de novio virtual que me ha salido, no tiene inconveniente, lo cuelgo sin problemas.
Lo siento por el muchacho, porque conmigo ha pinchado en hueso.
No estoy de acuerdo con sus teorías sentimentales. Padece romanticitis aguda. Eso de que el amor platónico es el único amor, me suena a cuento chino. Y no me sirven los ejemplos literarios que pone, porque esa literatura está sobrevalorada.
A mi entender, la verdad es bien distinta.
El amor físico es el verdadero amor,
y de él derivan todos sus sucedáneos.
Lo malo de este verdadero amor es que dura muy, muy, muy poquito.
Pero, eso sí, se recuerda muy, muy, muy muchito.

¿Cual es vuestra opinión?
¿Tengo razón yo,
o la tiene
mi quijote-abelardo-romeo?

Se admiten apuestas.

Se admiten apuestas.

Tan cercanos en el tiempo están
los divorcios rápidos y los matrimonios homosexuales,
que este finde,
tomando unas copas con gente del ambiente,
surgió una propuesta de porra,
¿De quien será el primer divorcio de un matrimonio homosexual?
¿De una pareja de gays o de lesbianas?

La mayoría de la peña opina
que serán los gays los primeros que se divorcien,
porque ellos son menos fieles que nosotras.
¿De verdad?
Yo no lo creo así.
Para infidelidades, las nuestras.
Las lesbianitas nos ponemos los cuernos de una forma natural,
casi sin darnos cuenta,
y no creo que este afán de pendoneo
sea exclusivamente mío.
¿Quién tiene razón?
¿Ellos o yo?

Opina si quieres.
Pero si te da más gustito
dejar un comentario
sobre la vida sexual del ornitorrinco tasmano...
no seré yo quien te lo impida.

¡Felicidades!

<center> ¡Felicidades!

A
Mariana y Graciela,
Noemí y Malena,
Gloria y Sandra,
Begoña y Nuria,
Y también a
Jordi y Marc
Vicens y Oscar.


Amigas lesbianas
y
amigos gays
que
próximamente
van
a
contraer
el
reciente
y
celebrado
y
nunca
bien
ponderado,
matrimonio homosexual.
(Por mucho que se opongan
los obispos
y su celeste corte
de
ángeles,
arcángeles,
serafines,
querubines,
acebines
y
zaplanitas)

A mí no me miréis.
Nunca creí en la convivencia.
Y menos aún, en el matrimonio.
Así que dejadme tranquila
con mis ligues, mis novietas
y mi forma de entender el rollo amoroso,
(tú en tu casa y yo en la mía)
que así estoy la mar de bien.

Claroscuros estivales

Llega el verano y vuelvo a descubrir
sus alegrías y sus miserias.
Lo más atractivo
es que salen a la luz los escotes imposibles
y la melódica sonata de los senos sedientos de sol.



Lo más deprimente
es contemplar el desgraciado espectáculo
de unos tipos con pantalones cortos,
o lo que es más horripilante aún,
con esos pantalones de bucanero
que dan ganas de colgarlos del palo mayor.
Cuando veo a un hortera con pantalones de pirata,
creyéndose atractivo y perdonándonos la vida,
en el fondo me alegro.
No saben esos tíos el lesbianismo que promueven.

Quiero a este hombre.

Quiero a este hombre.

"En otros tiempos era necesario sostener discusiones bizantinas, cuando yo sentía deseos simples y vulgares, como decirle que la quería, besarla y tenerla en mis brazos.
Hoy no tengo ningún deseo, salvo el de callarme y mirarla, comprender en silencio toda la importancia de este acontecimiento extraordinario: la presencia de ella a mi lado".


Jean-Paul Sartre


Te quiero, Jean Paul.
Por escribir esta frase.
Y por ayudarme a comprender
que lo bello es siempre irreal,
y que tú, como yo,
aunque somos reales
nunca estuvimos seguros de querer serlo.

Mi amigo gay.

<center>Mi amigo gay.

César es mi amigo gay.
Un tesoro.
Por ser César y por ser gay.
Para nosotras, las lesbianas, un amigo así, no sólo es una excelente coartada para quedar bien en según qué sitios, y despistar al personal en según qué ambientes, es también el camuflaje perfecto, el cómplice de más de un plan de ataque, el confidente para todo momento y propósito, un amigo con quien poder compartirlo todo, sin que ninguno de los dos nos apropiemos de nada personal e intransferible. Respetamos nuestros terrenos de caza, nos comunicamos, nos queremos, y como tanto él como yo albergamos una pizca de morbosa bisexualidad, de vez en cuando, hasta nos permitimos algún que otro achuchón, algún beso apasionadamente loco, alguna caricia cercana al precipicio de la lujuria...y hasta aquí hemos llegado, porque ir a más, sería romper el exquisito jarrón de porcelana china, que forma nuestra unión casi perfecta.

César tenía un novio con empanada.
Ni salía ni se quedaba en el armario,
estaba instalado en el umbral,
por culpa de una pijirubia tontita de sonrisa lacia,
que solo quería casarse, casarse y casarse.
Para más inri, César fué testigo de esa boda sin sentido.
Y yo me convertí en su pareja de hecho,
para no dejarle solo ante el peligro
y para que no se derrumbara en mitad de la ceremonia,
al ver cómo el amor de su vida
se estaba malcasando con una tipa
que de su marido sabía lo que yo de las oropéndolas del Orinoco
(en el caso de que existan)
Luego en el banquete,
dejamos que la procesión fuera por dentro,
y montamos la mundial.
Nos pegamos el lote descaradamente,
nos metimos mano sin pausa ni respiro,
ante el escándalo de unos, y la envidia de otros,
mientras el novio no sabía qué hacer con la novia
y lanzaba a César miradas de celos asesinos.
Nos largamos a las tantas,
y después de una llantina,
dos cajas de kleenex
y una botella de Absolut,
lo metí en mi cama,
lo arropé como una mami,
y al día siguiente César comprobó con satisfacción
que se había quitado un inmenso peso de encima
y que de ese novio erróneo sólo le quedaba
una colosal resaca.

Ja!
Los amigos están para eso.

Súbito encuentro.

<center>Súbito encuentro.

Vengo de las Baleares,
y en el autocar que me saca del avión y me lleva al aeropuerto,
me doy de bruces con Clara,
después de cinco años de no verla.
Clara fue unos de los grandes amores de mi vida, tal vez el más insensato, sin duda, el más inútil. Pero también, el más generoso. Perdí la cuenta de las veces que me entregué de lleno a ella, y le ofrecí, sin pedir nada a cambio, mi cuerpo y mi mente, mi sonrisa y mi pena. Ella lo aceptaba todo como lo más natural del mundo, sin apenas darle importancia. Y un día, con la misma pasividad con que estuvo a mi lado, dejó de estarlo, sin avisar siquiera, dejándome sumida en el umbral de la depresión.

Pues bien, la besé cariñosamente,
y entre sonrisas inicié una breve conversación cargada de tópicos,
donde no hubo por mi parte
ningún intento de reanudar con ella una nueva relación,
ni siquiera provoqué un intercambio de nuevos teléfonos.
Luego en el taxi, camino de casa,
busqué en lo más sincero de mi corazón,
algún rescoldo de mi antiguo cariño, pero fue en vano.
La sensación de comprobar, una vez más,
de que todo muere,
incluso el amor más desaforado,
curiosamente, me hizo reír.

He dormido mucho más gorda.
Mi autoestima ha subido cinco kilos.

Mi novia quiere más novia.

Mi novia quiere más novia.

Chicos, no se os puede dejar solos.
A la que nos descuidamos, metéis la pata.
(Y no es eso lo que tenéis que meter)
Por culpa de vuestra exquisita diplomacia,
aprendida en la acreditada escuela del General Patton,
tengo a mi niña desengañada de ese mundo macho
que fabricáis exclusivamente para vosotros;
vosotros, tan preocupados de vuestro ego,
vuestras cosas, vuestro tiempo, vuestros estudios, vuestra nada.
Y ella, mi chica guapa, que era una bi simpaticona,
y conmigo hacía un tri, ahora quiere seguir siendo tri,
pero sin que haya algo que huela a masculino.
¡Ea!
Aquí me tenéis ahora buscando una novia bi,
para mi novia bi que quiere más novia,
para montar de esta forma un tri solo para nosotras.
A ver si así se le quita a mi niña el mal rollo del noviete empollón.

(Cómo se nota, chaval, que nadie ha sabido darte este consejo:
“Si los libros te distraen de tu novia,
abandona los libros y distrae a tu novia”
.)


¿Alguna candidata para ser la tercera
de nuestro incipiente
y cien por cien femenino,
menage a trois?
Apúntate abajo.
El examen será durísimo.

Esta frase
es para nosotras, querida.

Esta frase <br>es para nosotras, querida.

“Hay que inyectarse cada día con fantasías
para no morir de realidad”.

Ray Bradbury.

Por eso cada día hablo contigo sin verte.
Y te beso sin que te lleguen mis labios.
Y te acaricio con las manos de mi mente.
Y me enamoro de ti, una y otra vez,
comprobando, no sin asombro, que la distancia
es la leña que enciende más el fuego de mi pasión.
Porque lo que más me gusta de ti no es lo que veo
sino lo que adivino,
no es lo que siento,
sino lo que presiento,
no es lo que describe tu vida cotidiana,
sino lo que revela la foto de tu fantasía.

Prefiero hacer el amor con una utopía que promete,
que con una convivencia que tarde o temprano acaba aburriendo.

OFERTA DE TRABAJO.
( Soy muy buena en ésto)

<center>OFERTA DE TRABAJO. <br>( Soy muy buena en ésto)

Lorena Costantini,
soltera, lesbiana en ratos libres,
de 3... años de edad,
con aficiones diversas
y algún que otro trabajillo basura
se ofrece a
políticos, artistas, novelistas, diputados, oradores sacros, abogados, poetas, ingenieros, conferenciantes, diputados, comisionistas, arquitectos, profesores, publicitarios, gobernantes, financieros, concejales, líderes religiosos, inventores, cocineros, detectives privados, guionistas de cine, radio y televisión, y a todo aquel que lo necesite…
para trabajar como

Fulltime o a horas convenidas.
Sueldo: Fijo, más incentivos por resultados.

Experiencia profesional.
Licenciatura en Mayéutica Inspiratoria
por la Universidad de Alsacia/Lorena.
Master en Numen y en Estro
en la Escuela Superior de Musas Musicales de Porompompón.
Diploma en Inspiración Creativa
del Musas Theather by Calderon of Ship.
Primer premio al Mejor Uniforme de Musa,
en el Talía Carnival of Brisbane Upon Tynetyne.

PUBLICACIONES.

La Musa personal, el otro Angel de la guarda.
(Editorial Alfaguarra, 2003)
La soledad del creador de fondo.
(Ediciones Anogramo, 2004)
Inspiración a domicilio y otras nuevas profesiones.
(Editorial Planita, 2004)

Safo en la distancia.
(Y un ruego)

<center>Safo en la distancia. <br>(Y un ruego)


"Cuando se despedía de mi, me susurró al oido:
Safo, mi amor, negra suerte la mía.
Me muero de pena por tener que dejarte.

Y yo le respondí:
Vete tranquila, querida mía.
Sabes muy bien que siempre estaré a tu lado.
Hemos compartido muchas horas felices,
he ceñido tu cuerpo de rosas y violetas,
de ramos de eneldo y pétalos de azafrán,
he tejido con las flores más felices
un colgante de amor para tu delicioso cuello
y he derramado en tu piel el aroma de mi pasión.
Nunca podremos olvidar el tiempo que estuvimos juntas."


Me viene a la memoria esta poesía de Safo,
cuando me arrebata la nostalgia
y siento la marca,
entre dulce y dolorosa,
que mis antiguas amantes dejaron en mi piel.
¿Es que el amor entre mujeres es más dificil de olvidar?
¿Sus caricias son flores que nunca se marchitan?

Si alguna de vosotras me da una buena respuesta,
se la agradecería con un beso muy goloso.

Tres actores amados
por lesbianas



1. Brad Pitt.
2. Johnny Deep.
3. George Clooney.

Estos son los tres actores que más gustan
a las lesbianas norteamericanas.
(Supongo que no habrán preguntado a todas,
porque todavía estarían, dale que te pego, con la encuesta)

¿Cuales son los tres actores españoles
que más nos gustan a nosotras?


Me aplico el cuento.
Estos son
"LOS TRES DE LORENA":



1: Ernesto Alterio.
2: Fernando Tejero.
3: Alberto Sanjuán.

Si quieres participar en esta encuesta,
selecciona tu trío en los comentarios
(y de paso, sal del armario, que ya es hora)
Las bisexuales también pueden participar, faltaría más.

Mi único amor masculino.

Mi único amor masculino.

Me gusta meterme en la cama desnuda.
Cuando era pequeña, mi tía Bárbara, me trajo de Oslo un carísimo edredón noruego de autentico plumón de pato recién nacido, ligero, delicado, de poco peso y mucho abrigo.
Y me recomendó que para apreciar plenamente sus cualidades, tenía que sentir su tacto directamente en mi piel.
Desde entonces este edredón es mi seguro amante de cada noche, que solamente comparto con grandes amores y excelentes amigas.
Pocas delicias pueden igualar su suavidad, liviana y a la vez sensual, dócil y sugerente, que se adapta a cada pliegue de mi piel, y que le da el justo calor que ella necesita.
¡Cuantas veces, en noches desapacibles, me he escondido dentro de él, como si fuese una especie de utero materno, cálido y acogedor, o la cueva de los milagros, donde conseguir que todo lo malo desapareciese de mi alrededor, gracias al poder de mi deseo!
¡Y cuantas veces lo he hecho en compañía de alguna mujer muy amada, dejando mezclar nuestros sudores, en una nueva y apasionada fraternidad, mucho más firme y perenne que la del orgasmo!
Cuando llega el buen tiempo, acaricio mi edredón, le doy un beso de despedida y lo guardo en espera de los fríos que tanto me hacen amarlo.
Pero todas estas noches sigo pensando en él, y en lo mucho que añoro las maravillosas caricias invernales de mi único amor masculino.