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A mí no me mires:

Amiga.

amistad

       Es muy conocido, excesivamente conocido, y por ello, excesivamente usado, gastado y maleado, el paso de amiga a novia y de novia a nada. Es más difícil, más original, más arriesgado y por ello, mucho placentero el camino inverso. De nada a novia, y de novia a amiga. Existe una evidente inflación de la amistad con la consiguiente depreciación. Hablamos de amistad cuando tendríamos que referirmos a una relación más superficial, de vecindad, de afinidad o de compañerismo. A cualquiera le endosamos alegremente el calificativo de amiga, como si esta consideración tuviese poco valor, cuando en verdad, es el último peldaño, y por ello el más difícil de alcanzar, en la escalera de los afectos. El sueño de mis sueños sería que, después de habernos acariciando millones de veces y después de habernos besado todos los centímetros de nuestra piel, tantas veces iluminada por la imaginación, culminásemos este gran amor convirtiéndonos en dos amigas del alma. Dos amigas en posesión de ese pasaporte privado y personal que nos da acceso al último, al más secreto, al más intimo de nuestros miedos y nuestras esperanzas, de nuestros deseos y nuestras cicatrices, de nuestras vibraciones y nuestros anhelos, de lo que nunca nos atrevimos a confesarnos a nosotras mismas, pero que ahora, gracias a que hay un corazón gemelo al otro lado de mis ojos o de mis sueños, podemos revelar en toda su crudeza o en toda su grandeza. Ahora que estoy borrachita de ti, puedo precisar claramente mi objetivo. Quiero ser tu amiga. La más auténtica, la más intima, la más tuya, la más.

Me aburren las biblias.

biblias

          Me aburren todas, la del católico y la del protestante, la del musulmán y la del budista, la del progre de salón, la del reaccionario de ultratumba, la del machista violento, la de la feminista de estricta observancia, la del terrorista de las pistolas, la del terrorista de las finanzas, la del adicto al diálogo, la del defensor del pueblo, la del propagandista, la del creyente, la del ejecutivo agresivo, la del amo y la del esclavo, la del orgulloso y la del modesto, la del intelectual y la del ignorante, la del sabio y la del listillo, la del cacique y la del revolucionario. Todo el mundo quiere endosarme un dogma, porque dicen que no se puede vivir sin ninguno. Falso. Odio los dogmas, porque no valen la pena. No tengo el más minimo interés en que me salven, prefiero  salvarme yo solita en compañía de una copa abundante, un buen libro, una gran película, un amor soñado, unos amigos ingeniosos, una isla desierta contigo, una vagina húmeda o unos pezones en erección.

 

Frío.

frio

         El invierno ha entrado en su recta final, pero no quiere irse sin ofrecerme antes su aspecto más desapacible. Corren malos tiempos para la lírica y los paseos románticos, la naturaleza está huraña y destemplada, al sol lo ha raptado hace días una invasión de nubes desapacibles y hace frío en las calles, frío en las plazas, frío en el aire, frío en el alma, demasiado frío. Tengo mi querida bici, plegada en un rincón, y me da pena mirarla, pero no está el tiempo para equilibrios con dos ruedas. Contemplo el triste anochecer desde el sillón, con el portátil abierto en mis rodillas, no tengo ganas de trabajar y dejo de escribir necedades a sueldo. Es momento de cerrar los ojos y recordar los versos de Kazantzakis: "Sois vuestros pinceles y vuestros colores, pintad el paraíso y entrad en él" Lo acabo de hacer, y entro en ese paraíso, mil veces soñado, que es tu cuerpo desnudo. Porque alguien ha llamado a mi ordenador y del otro lado de mi mundo de hielo, acabas de llegar, con todo el verano en tus manos, para derretir, con tu fuego, tanto y tanto y tanto frío.

Hojarasca.

hojarasca

        Hay una canción de Mina con Alberto Lupo, que ataca con dureza la fragilidad del amor fatuo. Mientras Alberto intenta conquistarla recitando poemas galantes que hablan de violines y rosas, Mina le echa en cara que nunca cambiará, que al final, ese gran amor quedará reducido a palabrería. Parole, parole. Exacta definición para el amor cara a cara, cuando las palabras son la hojarasca necesaria para que prenda fuego el tronco firme del amor, cuando las palabras son la necesaria introducción a una historia sentimental, en la que únicamente van a contar los gestos y los hechos. Nada pueden las palabras en el momento en que dejan de ser necesarias y han de dar paso a las caricias. Sin embargo, esa canción de Mina resulta cruel cuando, a la hora de amar, solamente se tienen las palabras, cuando este amor mío vive y se alimenta y se mantiene y crece, gracias al mensaje que me envía la persona que más quiero y no puedo ver, ni escuchar, ni oler, ni tocar, ni acariciar, y esas palabras tuyas cobran mucha más fuerza aún, cuando ni siquiera tienen el calor humano de tu voz, su cadencia y su entonación, cuando no pueden ser subrayadas con tu risa o con tu llanto, cuando son escuetamente palabras, puras y desnudas, palabras escritas al viento, que recibo y leo como si me fuese la vida en ello. Esas palabras tuyas,  puede que solamente sean hojarasca, pero qué hermoso fuego se puede hacer con ellas, un fuego que dura poco, efectivamente, pero ya vendrán más más, al día siguiente, o a la siguiente semana, y mientras tanto, las leo y las releo y las recito de memoria y la hojarasca se renueva y el fuego vuelve a nacer. Palabras, hermosas palabras de amor. Como diría el maestro Serrat: "Palabras de amor, sencillas y tiernas, teníamos bastante con tres frases hechas, que habíamos aprendido de las historias de amor y de los sueños de los poetas" Palabras de amor, bendita hojarasca que me ayuda a soportar el terrible frío de la soledad.

Concentración.

concentrate

           Es de noche, llueve y hace frío. La depresión está llamando a mi ventana. Escucho el que probablemente sea el mejor disco del mejor cantante del mundo, y me quedo con la medicina milagrosa de una canción:

Whenever skies look gray to me and trouble begins to brew
Whenever the winter winds become too strong
I concentrate on you

When fortune cries "Nay, nay" to me
And people declare "You're through"
Whenever the blues become my only songs
I concentrate on you

On your smile, so sweet, so tender
When at first my kiss you do decline
On the light in your eyes when you surrender
And once again our arms intertwine

And so when wise men say to me
That love's young dream never comes true
To prove that even the wise men can be wrong
I concentrate on you

       Tan sólo es eso, concentración. Si la alegría invade mi cuerpo, o la melancolía se adueña de mi corazón, si mi piel se estremece de amor, o tirita de soledad, yo me concentro en tí.
       Tan sólo es eso, concentración. En las duras y en las maduras, en la sonrisa y en el llanto, en el sueño y en la pesadilla. La pena más grande se suaviza si te imagino, el placer más intenso se hace enorme si lo comparto contigo. Y así ando, alegre o triste, ufana o abatida, tímida o descarada, pero sin abandonar tu recuerdo. Tu recuerdo que es mi norte, mi aire, mi patria y mi vida.
       I concentrate on you.

 

Sangre.

sangre

         No hay amor sin sangre, mi niña, de la misma forma que no hay sexo sin locura. El auténtico amor, el que está más allá de esa mercancía sentimental que se vende barata en el hiper de las emociones, siempre comparte su fuego con el pellizco del dolor. Amar es dejarse herir el corazón, no hay vuelta de hoja. El resto es egoísmo, maquillado de sensiblería, un vano intento de mirarme en otra persona, y recibir de ella una inyección de autoestima. Pero amar no es eso. Amar es sumergirse en el remolino de la inquietud, en la torrentera del desasosiego, en el precipicio del dichoso y a la vez lacerante insomnio que nos cambia la rutinaria paz del hastío por una fiebre constante, por un fuego inextinguible, que me hace vivir y me hace morir, que no me deja tranquila, porque no hay amor tranquilo, de la misma forma que no hay felicidad sin riesgo. Amar es sufrir, porque no se ama a medias. No se elige de la persona amada la parte más amable, y se desecha lo menos atractivo. Se la ama tal y como es, en todas sus facetas, en todos sus momentos, los gratos y los hirientes, los apacibles y los crispados, cuando la amo por ser ella quien es y como es. Amar es sufrir, porque no se ama en exclusiva. También amo de ella su libertad, su facultad de elegirme un día sí y otro no, su derecho a establecer sus prioridades y acepto de ella, por amor, esperar a que llegue mi turno, porque sus preferencias son mis preferencias, porque su elección es mi elección, porque su manera de diseñar su vida tal y como ella quiere y como ella elige, es lo que yo quiero y lo que yo elijo, aunque esa elección aceptada y querida, hiera con la daga de la melancolía un corazón que no puede vivir ni un momento sin ella. No hay amor sin sangre, niña de mis sueños, y yo me apunto, por amor, a esta sangría.

Oscar.

oscar

                      Se pone el sol en una tarde de primavera adelantada, mientras Fred Bongusto  me canta  muy bajito al oido, una vieja canción con versos que hablan de ti:

Tu sei per me la più bella del mondo
è un amore profondo mi lega a te
Tu sei per me una cara bambina
primavera divina per il mio cuor
Splende il tuo sorriso sul dolce tuo bel viso
e gli occhi tuoi sinceri mi parlano di te
Tutto tu sei per me.

     La vida se transforma y se renueva con sólo una sonrisa y un gesto de cariño. El onanismo de la soledad se derrite al calor de una caricia. Me sonríes con amor y al fijarte en mí, te contemplo como la mujer más bella del mundo. Me has convertido en la protagonista de una película en donde yo soy actriz, guionista y directora. Y todo mi loco batiburrillo de imágenes, el flashback lleno de tiempos muertos, el caprichoso travelling, los desencuadres y el caos de secuencias que venían de ningún sitio y se dirigían a ninguna parte, en definitiva, esa película sin pies ni cabeza en la que se estaba convirtiendo mi vida, se ordena, resplandece, adquiere sentido y se convierte en una obra maestra, solo porque estás tú. Y en la gala de los sueños, eres tú la que me premias con el Oscar.

Palabras.

          Quieres caricias, y yo te ofrezco solamente palabras que acarician. Deseas besos, y yo tengo tan sólo adjetivos que besan. Ansías gemidos de pasión, y lo único que puedo hacer es conjugar por ti un buen manojo de fervientes verbos. Necesitas orgasmos plenos, y yo únicamente puedo hacerte el amor en un mundo inalcanzable a los sentidos. Exiges ser arrastrada por el vendaval de la realidad, pero tú y yo estamos a merced de la brisa de la ficción. Somos huéspedes del país de la utopía y no tengo la varita mágica que me traslade a tu lado y me transforme físicamente en la persona que tú necesitas. Solo poseo en mi zurrón una modesta y cotidiana cosecha de palabras. Cada mañana recojo las mejores para ti. Sé que necesitas mucho más que eso, niña mía, pero es mi único tesoro. Pretender algo más, escapar de esta fantasía para conocer lo que hay detrás, sería abrir la caja de Pandora y destruir el maravilloso encantamiento que nos mantiene hechizados. Si rasgamos el velo mágico que nos oculta y nos seduce, seriamos expulsados inmediatamente del país de los sueños y de nuestra increíble historia no quedaría más que una frustrada y amarga desilusión. No tendríamos entonces nada que decirnos. Entre tú y yo se habrían terminado las palabras.  

Dos formas de decir amor.

vega porter

1.Cole Porter

I was a humdrum person leading a life apart
when love flew in through my window wide
and quickened my humdrum heart
love flew in through my window
I was so happy then
but after love had stayed a little while
love flew out again

 What is this thing called love
this funny thing called love
just who can solve its mystery
why should it make a fool of me?

I saw you there one wonderful day
you took my heart and threw it away
thats why I ask the lord in heaven above
what is this thing called love?

2.Lope de Vega.

 Desmayarse, atreverse, estar furioso, 
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
 no hallar fuera del bien centro y reposo, 
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
 huir el rostro al claro desengaño, 
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;
 creer que el cielo en un infierno cabe, 
dar la vida y el alma a un desengaño,
esto es amor: quien lo probó lo sabe.

Nourritures.

nourritures

       Pues a lo mejor la solución consiste en la autarquía, en la plena complacencia conmigo misma hasta que se agote la veta y  se acabe  el jamón. A lo mejor resulta que todo esto de los demás y sus historias no son otra cosa que un vano invento de mis sentidos para entretenerse en algo que no sea mi gastado, cansado y a veces alucinado yo. A saber...
       Aunque me está diciendo todo lo contrario la música de Billie Holiday que escucho mientras escribo esta parida, y lo corrobora a cada momento tu recuerdo y tu vida al otro lado del horizonte de la mía, mi querida niña, amor imposible que nunca acariciaré, pero que poseo hasta su propia médula, siempre que te dibujo en mi corazón. A lo mejor resulta que tenía razón el bueno de Gide y precisamente sois vosotras, música, foto, caricia y tú, los alimentos terrestres que fortalecen mi imaginación y me hacen vivir sin dar un súbito volantazo y caer en la sugestiva tentación del abismo.


El hijo del jefe.

hijojefe

       El hijo del jefe es, por definición, un bobo solemne. De ahí que sea mucho más peligroso que el propio jefe. Los jefes tienen el capricho de delegar pronto en sus hijos aquellos aspectos más sádicos de su labor cotidiana. Para que el hijo del jefe se porte como tal, tiene que ser capaz de despedir sin contemplaciones a los empleados más valiosos de la empresa, simplemente por el hecho de que cobran mucho, son excesivamente viejos o no le ríen las gracias con el entusiasmo previsto. Razones bien contundentes, como veréis. Los hijos de los jefes suelen hacer perder mucho dinero a las empresas de sus padres, pero no importa, ya se encargan los padres de recuperar el dinero perdido por otro lado. En este caso, más que una pérdida, es una inversión educativa, ya se sabe que la buena educación está muy cara y la educación de los hijos de los jefes, más. Como normalmente el jefe goza de una extraordinaria salud, el hijo del jefe puede encontrar una extraordinaria competencia en sus propios hijos. Aún no se ha estudiado, como fenómeno sociológico, al nieto del jefe, pero en líneas generales se observa que los nietos, con tal de llevarle la contraria a la bobería solemne de sus padres, suelen salir tan listos y astutos como sus abuelos, con lo cual el círculo se cierra y todo queda en casa, que es de lo que se trata. También suele suceder que el jefe, cosa curiosa, no tenga hijos. Entonces, de la saga familiar, rápidamente salta un sobrino que, además de devorar sin contemplaciones al resto de la competencia, se convierte en un clon perfecto de su tío, imitando a la perfección sus modos y maneras y hasta encargando la ropa en el mismo sastre. Ya lo dice el refrán, a quien Dios no le dio hijos, el diablo les dio sobrinos.
    (Todo esto que acabo de escribir se lo dedico con toda mi inquina al hijo de mi jefe, que felizmente para mí, no me estará leyendo, ni ganas que tiene de hacerlo, anda últimamente muy ocupado enseñando sus secretos a unas becarias ucranianas que conoció en Ibiza).

Que se llama Libertad. (Sabina Dos)

lips

Algunas veces sueño,
y otras veces
el sueño me parece un mal diseño.
Algunas madrugadas yo me empeño
en querer un dios pequeño,
en vez de una gran verdad,
y solo busco una cita,
o una ilusión infinita,
cuando los males a punto están de estallar,
y mi cuerpo necesita
un alma que acariciar.

Algunas veces canto,
y otras veces
me vuelve a traicionar el desencanto.
Algunas veces no me aguanto,
y observo con espanto,
que no tengo solución.
Luego cierro el ordenata
y me hago otro cubata,
son una lata las penas del corazón.
Suelo tener mala pata
y no quiero acabar siendo un tostón.

Y algunas veces busco de verdad
el cariño que no encuentro con cualquiera,
y me quedo con mi amante mas sincera
que se llama Libertad.

Algunas veces siento,
y otras veces
me acuesto acunando al desaliento.
Algunas veces sueño un escarmiento,
y un amor me invento
si no tengo a quien amar,
y abro todas las ventanas
del alma por las mañanas,
por si acaso te volviera a imaginar,
se me notan bien las ganas
que tengo yo de besar.

Y algunas veces busco de verdad
el cariño que no encuentro con cualquiera,
y me quedo con mi amante mas sincera
que se llama Libertad.

Amo, ergo sum.

amor

            Hay una forma de ver la vida que no se enseña en las escuelas, ni suele leerse en los libros sobre hacer amigos, tener éxitos profesionales o conquistar el mundo y el inglés en cinco cómodos días. Hay una forma de ver la vida que nos la va dictando nuestro mejor profesor particular, el corazón. Pero nos ocupan otros asuntos, el vestido de moda, la amiga de moda, el maquillaje de moda, y nos preocupan otros problemas, el dinero que falta para llegar a fin de mes, la gasolina del coche, la puñetera celulitis. Hasta que un día nos damos cuenta de que todo lo demás es miseria y que ese cúmulo de asuntos y problemas son un inmenso cargamento de enormes minucias, que nos han impedido atender a las lecciones de nuestro mejor maestro. Compruebo con espanto que la gente no ama, no ha podido, no ha sabido o no ha querido atender las lecciones del corazón. Lamentablemente, no es algo que se eche mucho de menos. Preguntas por ahí, y la respuesta viene a ser, con ligeras variantes, la misma. ¿Amar? ¿Qué sacamos con eso? Me da igual, yo no le exijo un para qué a lo que amo. No puedo permitirme el lujo de perder más tiempo. Abandono todo lo demás a cambio la capacidad de amar, me agarro a este indescriptible sentimiento como si me fuera la vida en ello, porque en el fondo me va la vida en ello. Amo, luego existo.

Catando.

catando

         Me invitan, no sé muy bien por qué, a una cata de vinos. Los demás efectúan el rito de forma profesional, es decir, prueban el vino, le dan vuelta en la boca, y sin tragarlo, lo arrojan en un cubo. Odio hacer guarradas, así que al final me lo bebo, con lo cual, al cabo de una hora y varios vinos, comienzo a estar maceradita. Reunión seria, con mucho empaque y demasiados hombres. La excepción mujeriega las formamos cuatro chicas, a saber, dos relaciones publicas pijichurris de bodegas pijichurris, una bodeguera de Rioja que hace un vino tan encantador como ella, y yo, que pasaba por ahí, y que como no podía venir mi jefe,  estoy aquí por aquello de que me gusta el vino casi tanto como una teta. El coloquio es pesadísimo, el vocabulario del catador cada vez es más críptico, todo se reduce a encontrar aromas y sabores extraños, frutas, cueros, maderas especiadas, polifenoles. Con tanta fruta, tanto cuero y tantas especias, parece que en vez de vino estás tomando un zumo con azafrán en un zapato. Se lo comento al tipo que está sentado a mi lado, que no parece de la misma guerra, lleva camisa negra y coleta y, si fuese más joven, encajaría como palmero de un grupo flamenco. Opina lo mismo que yo y me cuenta algo que me parece mucho más interesante. Me dice que los vinos no hay que casarlos con comidas, sino con personas, o con momentos. Me cuenta que hay vinos para solteritas, vinos para imperfectas casadas, vinos para ejecutivos, vinos para progres, vinos para fachas, vinos marianos, vinos zapateros. Al llegar a este punto, me lanzo y le pido un vino para las JLD como yo (Jóvenes lesbianas desinhibidas) Y me recomienda un tinto del Duero, elaborado por hijos de buenos bodegueros, con el puntito rebelde de la juventud y muy goloso. ¿Cómo sabe el tío que las JLD somos golosas? Su nombre: Leda Viñas viejas. Lo de Leda, me gusta, fue personaje mitológico, lesbiana de adolescente, esposa de un rey, amante de un dios, madre de Helena de Troya, que al final, cansada de tanto macho, maduró y acabó siendo lesbiana. Lo que no me gusta tanto es eso de Viñas Viejas. Entonces el de la coleta me sonríe y añade para que un vino sea sorprendente, incluso siendo joven, necesita que las viñas sean cuanto más viejas mejor, porque en esa mezcla de juventud y veteranía está todo su encanto. No sé si tomar esa observación como un cumplido o como consejo de un veterano. Por si acaso le respondo que una servidora ahora es una JLD y a mucha honra, pero que con el tiempo, jamás de los jamases me convertiré en una VLC (Vieja lesbiana cohibida) Eso es radicalmente imposible. Sobre todo después de haber soñado contigo una noche y otra y otra y otra…. .

Mirada.

mirada

         Habrá que sacar el bisturí. Porque tu mirada es eso. Una lanza quirúrgica que me traspasa y me llega al entresijo último del alma, allá donde tengo conservado, como oro en paño, el último de mis secretos, el que no quiero revelar a nadie, ni siquiera a mí, y de golpe, todo se convierte en un caleidoscopio donde lo oculto sale a la luz, reflejado en múltiples facetas. Y renace aquella ilusión infantil que llevaba dentro, que solo quiere dormir arrullada con la canción de cuna de una caricia tuya, y surge la ternura, el silencio que dice tantas y tantas cosas entre besos enlazados interminablemente, y aparece también la sed de pasión, la fiebre siempre creciente de entrar en lo más profundo de tu cuerpo, de convertirme en el envés de tu piel, para conocerte toda entera, desnuda, viva, múltiple, entregada, mía. Y tú me sigues mirando y es como si alguien bailara un bolero con mi alma, en un lugar quimérico donde no hay otro quehacer que amar sin medida, donde el tiempo se ha detenido en un indecible pasmo, para que nada ni nadie pueda dar por finalizado ese instante mágico, donde tus ojos se cruzan con los míos, se besan, y se dicen lo que las palabras, muertas de envidia y de impotencia, son incapaces de expresar. Tu mirada me desnuda por dentro. Tu mirada me ha hecho perder el rumbo si es que alguna vez lo tuve, navego contra corriente porque ese es el destino que tus ojos han fijado para mí, y me oriento desorientándome, acelero frenando, buscando encuentro, extraviándome me recupero, conteniéndome me desparramo, hundiéndome me elevo hacia la puerta más alta del cielo. ¿Qué puedo hacer de mí, ahora que he conseguido acariciar el infinito? ¿Cómo puedo mirar atrás ahora que he podido besar la utopía? ¿Acaso mis años de búsqueda han dado por resultado esta maravillosa capitulación, esta entrega total de todas las defensas, esta rendición incondicional ante quien con una caricia puede estremecer tu cuerpo hasta el suspiro extremo de la felicidad? ¿Qué puede hacer mi cabeza, que se ha quedado sin argumentos para contrarrestar esta fascinante invasión? ¿Y qué pueden hacer mis labios, que cuando no sueñan con los tuyos, solamente saben decir tu nombre, mi amor, solo tu nombre? Me faltan las respuestas. Solo tengo tu presencia, tu sonrisa, tus mensajes y la esperanza de mil inagotables noches de amor, de un cuerpo con mil rincones por explorar. Y sobre todo, tu mirada. Tengo tu mirada. La que me hace morir. La que me hace vivir.

Sanguijuela.

sanguijuela

         Tengo una sanguijuela que me chupa la sangre, el dinero, la calma y las ganas de vivir. Cuando bajo la guardia, porque creo que se ha cansado de intentar amargarme la vida, regresa con más furia que nunca y lo hace con el exclusivo propósito de impedirme ser feliz, Y todo porque hubo un día, lejanísimo ya, en que me enamoré de ella y se lo di todo, vida, tiempo, hacienda, ilusiones, a cambio de unos gramos de ternura que nunca llegué a recibir. No me perdonará nunca que al final tuviese el valor de abandonar mi casa y mis cosas, con tal de no verla nunca más. Tampoco se esperaba que pudiera rehacer mi vida sin ella, pero como tiene algo de adivina, sabe muy bien cuando soy feliz, para reaparecer y aguarme la fiesta. Su despecho es inmenso, pero no acaba conmigo. Me podrá doblegar y zarandear, pero no me rompo. Ante sus incansables andanadas, he aprendido a convertirme en un corcho, y por fuerte que sea la tempestad, continúo a flote. Ayer irrumpió en mi vida bajo la forma de una citación judicial de embargo de no sé qué. Firmé la papela y la tiré a la basura. Recordé lo que solía decir uno de mis maestros, Manolo Vazquez Montalbán. "Llega un momento en la vida en donde tienes que apoyarte en la barra y preguntar qué se debe, y luego sin mirar la nota, pagar y olvidar". Pues eso, que se lleve mi dinero, que será lo único mío que tenga. Esa sanguijuela no me arrebatará mi energía, ni quebrará mi cariño, ni apagará mi pasión y por supuesto no llenará de pesadillas las noches en donde tú eres la reina de mis sueños. Con su pan y su miseria se lo coma.

 

 

Motivos para creer.

trio

Hace tres años y en un miércoles igual que hoy, escribía en este blog lo siguiente:

     El día más sexy del año. Miércoles de Ceniza. La liturgia cristiana nos recuerda nuestro extraño principio y nuestro oscuro final, con este latinajo: Pulvis eris et in pulveris reverteris. (Polvo eres y en polvo te convertirás) No hay nada más cierto. Somos hijos e hijas de un polvo…y acabaremos hechos polvo. Si hoy es el Día del Polvo, hay que celebrarlo debidamente. O sea, follando, follando, follando, follando como descosidos/as y descosidas/os.

 

 

 

 

 

Compruebo con alborozo
que, por lo menos en este asunto,
no ha cambiado ni un ápice mi opinión.
Continúan firmes mis motivos y evidentes mis creencias.
Y eso que tres años son muchos años, joder.
Pues eso, joder.

Sabina me hizo así.

caricia

Que la costumbre no asalte tu vida,
que la rutina no lastre tu vuelo,
que el desaliento no inflame tu herida,
que los infiernos no invadan tu cielo,

Que la penumbra matice la aurora,
que gane el Creo la guerra del Veo,
que se detengan de pronto las horas,
y que se pueda morir de deseo

Que el fin del mundo nos pille besando,
que la utopía se vuelva cercana,
que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
llegaste volando, hasta mi mañana

Que tanto amor no se pase de moda,
que mis caricias decoren tu piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga esta luna de miel.

Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.


Que las palabras no tengan matices,
que las distancias parezcan pequeñas,
Que nunca sientas decir lo que dices
Y nunca olvides soñar lo que sueñas

Que no reniegue de mí tu memoria,
que no se libre de ti mi condena,
que no termine jamás esta historia,
que no se calme jamás esta pena.

Que no te compren la melancolía
Que no te vendan amor sin nostalgia
Y ve escribiendo tu luz y tus días
Para que el mundo recobre la magia

Que tanto amor no se pase de moda,
que mis caricias decoren tu piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga esta luna de miel.

Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.

La Caja de Pandora.

pandora 

          Los Dioses regalaron a Pandora una caja, y le prometieron que sería muy feliz, mientras la tuviese a su lado sin abrirla. Durante un tiempo la caja permaneció cerrada y la humanidad vivió una vida totalmente armoniosa, pero un mal día, Pandora abrió la caja y de ella salieron todos los males. Pandora la cerró justo antes de que la Esperanza también saliera y corrió hacia los hombres a decirles que no estaba todo perdido, porque aún les quedaba la esperanza.
        (De la mitología griega)

         Todas tenemos una caja de Pandora. Nos la regalan nuestras diosas preferidas en el momento en que más la necesitamos. Con ella somos felices, sabemos que tenemos en las manos lo más parecido a la plenitud, la acariciamos y sentimos sus caricias, hablamos con ella y evocamos su voz, nos reímos juntas en el invisible paraíso de los sueños, y cada noche navegamos hacia un placer más allá de lo conocido. Pero un día queremos más, no nos conformamos con lo que presentimos, no nos resignamos a creer sin ver, y la curiosidad, la insana y terrible curiosidad se adueña de nuestros sentidos y exige saber y mirar y tocar y probar y gustar y poseer. Obsesionados por la gloria que pensamos se oculta dentro, abrimos la caja, y al hacerlo, comprendemos la magnitud de nuestro error. Se ha desvelado el misterio, se ha deshecho el encanto, la grosera realidad ha derrumbado el palacio de la magia y la hermosa película del amor se ha convertido en un manojo de ilusiones rotas. Ya no hay marcha atrás, se terminó el cuento de hadas. El hermoso jarrón ha quedado roto en mil pedazos. Pandora se equivocó, una vez abierta la caja de la fantasía, ni siquiera nos queda la esperanza.

Trabajoso domingo.

domingo trabajo portatil hp

         Tengo un horario laboral muy apetecible, pero, la cosas como son, no lo he dicho todo, con lo que me cobro por trabajar de 6 a 12 de la mañana, pago el alquiler, y alguna vez hasta los gastos fijos. Para poder vivir sin pedirle dinero a nadie, me contrato al mejor postor, o sea que voy de free-lancer, o, hablando en castellano castizo, de puta autónoma. Eso quiere decir que contadas son las tardes y contados los fines de semana que no estoy amarrada a las galeras de mi portátil y escribiendo lo que ellos quieren que escriba porque para eso me pagan. Normalmente hago lo posible y lo imposible para que la noche del viernes y todo el sábado sea mío, de mi gente y de mis vicios. Pero, eso sí, el domingo se lo tengo que dar a los dueños de los cheques. Para mí no cuenta el tópico que después de un plácido domingo viene un jodido lunes, para mí el jodido siempre es el domingo. En este domingo que es hoy, tengo que acabar una cosa bastante asquerosita. Se trata de un guión para un teleprograma, con un anciano famoso que no quiere retirarse a pesar de la pasta que ha ganado y se ha empeñado en salir en hora punta en una tele que solo la ve el dueño y cuatro más. Estoy escribiendo, me atranco,  pienso en tí y a pesar de a enorme distancia,  estás cerca, joder, terriblemente cerca, toco una tecla y sales tú, toco otra y sale tu foto, otra y salen tus amigas, tus paisajes, lo que dicen unas de tí, los que dices tú de ellas, maldito internet porque me distrae, bendito internet porque me consuela, se me va el santo al cielo, me doy un coscorrón y vuelta a la tarea, a ver que tiene que preguntarle el figura numero uno al figura numero dos. A todo esto, hoy es carnaval, todo el mundo desfilando con la máscara puesta, pero aquí llueve como si el diluvio lo hubiera encargado Noé, se fastidió la fiesta, lo siento por ellos que iban a disfrutar, no por mí, que ya no tengo envidia de ellos. Tengo la calefacción a tope, y aún así estornudo cada 30 segundos, me sale moquillo por la nariz y tengo una pinta que quedaría divina en la portada del Antiplayboy, me estoy tomando para la puñetera alergia un negroni, la única gran idea que tuvo ese conde italiano que enriqueció el clásico amaro de campari y vermut con un buen chorro de ginebra, y se me han quitado las ganas de comer, ya viene bien, porque antes de las cinco el gilipuá madrileño necesita mi guión para darle un repaso y presentarlo a primera hora de la mañana a sus jefes y quedar como el gran creativo. Claro que no lo he dicho todo de todo, yo trabajo de negra de negro de negro de negro, o sea que por lo que estoy escribiendo, que, al final tampoco sale más corregido sino más aburrido, me dan las migajas que sobran de las migajas que sobran de las migajas que sobran de la mesa del que se lo lleva crudo. Pero la vida es dura, chicas, y menos da una piedra, acabo esta basurilla, la envío, y junto con ella va mi factura. Dentro de un mes cobro y que se joda Madrid.