A mí no me mires: |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2005. Adiós, Sandra. Yo quería ser lúcida. Ella quería ser lucida. Yo decía siempre lo que pensaba. Ella pensaba siempre lo que decía. Yo buscaba querer. Ella quería buscar. Yo me ilusionaba por soñar. Ella soñaba por ilusionarse. Yo deseaba lo que tenía. Ella tenía lo que deseaba. Yo me quedaba esperando. Ella esperaba quedarse Yo luchaba por seguir Ella seguía por luchar. Al final, llegó el final. Yo no dije que sí Y ella sí dijo que no. Balance de un fracaso. Recorro con fatiga, palmo a palmo, el páramo al que me ha conducido mi falta de destreza en hacerte mía,esta especie de inoperancia de corazón maltrecho y necia lujuria que sostiene el motor de mi deseo. He dejado que otro cuerpo y otros labios te recorriesen mientras asistía en primera fila al espectáculo de mi insensatez. Cuando yo sé bien que tú has nacido para recogerte a la sombra de mis sueños, cuando yo sé bien que me he esculpido lentamente con el cincel de la esperanza, sola y exclusivamente para poder medir el alcance de tus caricias. Cuando los dos sabemos que nada, ni nadie, podrá subsistir sin contemplar, cómo el amor esta vez ha tenido que arriar su bandera de entusiasmo, por culpa de la sórdida materia, de la ciega, esclava, mísera y solitaria realidad. Y toda la mañana es eso, y todo el día y la noche y la ausencia y el insomnio es eso, una forma de comprobar la ineluctable evidencia de una vida que se nos está escapando de las manos sin haber saboreado, hasta la ultima gota, la miel y la hiel del verdadero amor. Admiradores![]() Vuelvo a ser libre y acuden en tropel invitaciones tentadoras para que deje de serlo. Muchas de ellas vienen de territorio vedado. Es el morbo masculino por ligar con una lesbiana. Pero ni la bandera pirata, ni la hoz y el martillo lograrán que sea infiel a mis placeres más íntimos. Nada puede compararse con la maravilla de acariciar lenta, suave, majestuosamente, la piel de terciopelo y melocotón de una mujer. Besar su vello púbico, cerrar los ojos y elevarse al infinito, hasta el mismísimo umbral de las puertas del cielo. Mujer mujer Me lo suelen preguntar mis amigos íntimos, mis enemigos íntimos supongo que también lo harán pero no como pregunta, sino como insulto, “Oye, Lorena, ¿no echais de menos nunca algo que tenemos los hombres? ¿No te gustaría tener pene?" Sostengo que esta pregunta, aunque esté hecha con buena intención, desvela un terrible desconocimiento de nuestra forma de ser. Muchos creen que la lesbiana, por el mero hecho de serlo, es menos mujer, porque tiene algo de masculino, y eso es completamente falso. No confundamos lesbianismo con transexualidad. Opino, y no soy la única que apoya esta tesis, que si de algo pecamos las lebianas es de un exceso de femenino. Somos tan mujeres, tan mujeres nos sentimos, que precisamente por eso amamos a la mujer por encima de todas las cosas. Eso no nos da una complicidad especial con los hombres. No es frecuente que las lesbianas hablemos con los hombres sobre la belleza de una piel femenina, mucho más normal es la conversación con un amigo homosexual, bueno, más que conversación, discusión: él defendiendo la perfección corporal del hombre y yo de la de la mujer. 15/01/2005 16:24 EA!. Hay 6 comentarios. Interrogantes y Sorpresas. He conocido una chica. Guapa, inteligente, con chispa. Me encanta. Hasta ahí, todo normal. La sorpresa viene ahora. ¡La he conocido gracias a este blog! Ella tiene otro. Yo la leía. Ella a mí. Comenzamos a postearnos. Hasta que nos animamos a dar la cara y montar una cita a ciegas. ¡Todo salió maravillosamente bien! Tanto, tanto, que aún dudo que todo ésto no sea un sueño. Lo siento. No puedo dar más pistas. Quiero que sepáis que soy muy, muy feliz Tal vez excesivamente Comencé a escribir esta especie de diario porque, -lo tengo escrito arriba- no puedo estar sola. Tengo que admitir que este invento, soprendentemente... ¡¡¡¡funciona!!!! Ella. Creía que sabía besar, hasta que ella, con el fuego de sus labios, iluminó el entresijo más recóndito de mi alma. Me suponía una experta en caricias, hasta que ella, con su dedo recorriendo mi columna vertebral, erizó la célula más inerte de mi sistema nervioso. Creía que me había enamorado muchas veces, hasta que ella, con sólo una sonrisa, me enseñó en toda su belleza el rostro más auténtico del amor. Solo puedo añadir que estoy intentando aprobar estas asignaturas. Arrebato Me dejo llevar por tí, febril e inevitablemente. Has entrado en mi vida por la secreta puerta de la fascinación, y aquí me tienes, barriendo los rincones, para dejarla un poco más presentable, para que te quedes en ella todo el tiempo del mundo, todo el tiempo que quieras, tendida en el sofá de mi alma, controlando el depósito de felicidad y llenándolo cada vez que haga falta con tu presencia. Sirenas ¿Qué se puede hacer con la realidad para que no sea tan odiosa? Idealizarla, porque así está más soportable. Idealizamos y maquillamos. Idealizamos para disimular. Me sorprendo a menudo intentando convencerme a mí misma de que mi vida es maravillosa, mi chica es guapísima, mi trabajo es atractivo, mis amigos son extrardiornarios y yo soy fascinante. Bla, bla, bla. Cantos de sirenas. Ulises se ató al palo mayor de su barco, mientras sus marineros, con los oídos tapados, remaban desesperadamente. Ulises no podía soportar esos cantos que lo transportaban más allá del barco y la tormenta. Porque puede suceder muy bien que de tanto idealizar la realidad demos el salto definitivo y nos empeñemos utópicamente en hacer convertir en real lo ideal, en encarnar las fantasías en hacer de la sirena tu pareja de hecho y de su canto tu pan de cada día, Como si no conocieras ya, en tu propias carnes y con tu propia sangre, ingenua Lorena, que los sueños son, por definición, un aceite imposible de disolver en el largo y tortuoso río de la realidad. Y si por el contrario, haces como los necios marineros, te tapas los oídos para no poder escuchar el canto de sirena de tus ilusiones, ¿qué te queda, entonces? La desesperación mezquina Lorena. La desesperación de seguir remando a saber cómo y a saber por qué, igual que aquel “Nowhere Man” de los Beatles: Aquel don nadie que venía de ningún sitio e iba a ninguna parte para nada. nuevo logotipo Primer paso: Lorena con la boca llena de galletas.Ella es muy buena con la foto. 23/01/2005 09:26 EA!. Hay 2 comentarios. nuevo logotipo 2 Segundo Paso: Adjuntarle mi nombreYo soy muy mala con el PSP 23/01/2005 10:10 EA!. Hay 13 comentarios. No la llames Charlize. Llámala encanto, ternura, pasión, inteligencia, cuerpo, sonrisa, fiebre, sexo, complicidad, exhuberancia, cariño, puro cielo. ¿Se nota que estoy loquita por ella? Los hombres listos se casan... Las mujeres tontas, también. Según un estudio muy sesudo y muy británico, llevado a cabo por un equipo de científicos de las universidades inglesas de Edimburgo, Aberdeen, Bristol y Glasgow, se ha llegado a la siguiente conclusión: Las mujeres más inteligentes prefieren quedarse solteras. Por el contrario, los hombres más listos tienden a casarse. ¡Cómo está el patio! De este estudio se pueden extraer tres moralejas y dos apostillas. MORALEJAS Primera. Los hombres inteligentes se casan con mujeres tontitas porque las listas no quieren casarse. Segunda. Las mujeres inteligentes se quedan solteras porque lo que les queda son los hombres tontos. Tercera: Por lo tanto, hay dos clases de solteros: Las mujeres inteligentes y los hombres tontos. APOSTILLAS 1ª: Los homosexuales que, siguiendo la moda, se quieren casar, ¿qué les motiva: la inteligencia, como los hombres, o la estupidez, como las mujeres? 2ª: De las lesbianas no dice nada el estudio. Menos mal. Que nos dejen en paz, que estamos muy bien así. Venciendo a la ola de frío. Ella me mira.Yo la miro. Y la temperatura sube y sube... Tanto, que tenemos que desnudarnos. ¡Ufff, qué calor! Esta experiencia es nueva Me están deconstruyendo.¡Snifff...! Me siento personaje de Woody Allen (O tortilla de patata de Ferrán Adriá) ¿Hay alguien por ahí que me eche una mano o me deje llorar en su hombrito? Otras experiencias más placenteras: Por ejemplo, la irrepetible y delicadísima sutileza que apasionadamente destila el pezón del seno izquierdo de Audrey Tautou¡Hummmmmm! ...ésta tampoco está mal. ¡Y qué decir de la sensación de vértigo por tanta belleza que produce la apasionada armonía del cuello y los hombros de Carrie-Ann Moss, que sólo están pidiendo, santo cielo, que acuda nuestro cuerpo a acariciarse en ellos! Tras un plácido domingo... un ácido lunes.Estaba muy crecida estos días. Mucho. ![]() Pero ha llegado el lunes y estoy chafada. ![]() Más, mucho más chafada. ![]() ¡Qué ganas tengo de estar normal! ![]() ¡A ver si acaba la puñetera pasarela! |
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